El mes de ramadán suele representar uno de los momentos comerciales más dinámicos para muchos negocios del barrio del Rastro en Melilla. Sin embargo, este año la campaña no está alcanzando las expectativas de los comerciantes. Aunque la actividad se mantiene, las ventas no están mostrando el mismo impulso que en años anteriores, según explica Yamal Sel-Lam, presidente de la Asociación de Comerciantes, Empresarios y Profesionales de Melilla (Cepromel).
Sel-Lam asegura que la campaña se está desarrollando con cierta estabilidad, pero con una sensación generalizada de menor actividad respecto a años anteriores. “En realidad no está siendo como otros años. La venta se puede decir que es estable, pero la mayoría de los comerciantes coinciden en que está siendo más flojo que el año pasado”, señala.
Uno de los factores que, según el representante empresarial, podría estar influyendo en esta situación es el problema de aparcamiento que arrastra la zona desde hace meses. En especial, el cierre del parking del Mercado Central continúa siendo una de las principales preocupaciones del sector.
“El problema del aparcamiento es uno de los principales que tenemos aquí”, explica Sel-Lam. “Se ha notado mucho sobre todo en el Mercado Central, porque desde mediados de agosto el parking sigue cerrado y eso lo han notado incluso más que en otras zonas del barrio”.
El cierre de este espacio, sumado a las obras en la calle Gran Capitán, ha reducido considerablemente las posibilidades de estacionamiento en el entorno. Para los comerciantes, esto repercute directamente en la afluencia de clientes, que en muchos casos optan por acudir a otros puntos de la ciudad con mayor facilidad para aparcar.
A pesar de esta situación, el ambiente propio del Ramadán sigue siendo visible en el barrio, con distintas actividades organizadas por la Ciudad Autónoma y varias asociaciones. Desde Cepromel, sin embargo, este año no se ha impulsado ninguna iniciativa específica.
Sel-Lam explica que la asociación se encuentra a la espera de poder formalizar un convenio con la Ciudad Autónoma que permita desarrollar actividades en el futuro. “Este año no hemos montado nada. Estamos esperando a que se pueda firmar un convenio con la Ciudad Autónoma y, de cara a después del Ramadán o al verano, queremos iniciar una serie de actividades”, indica.
En cualquier caso, el presidente de Cepromel valora positivamente las iniciativas que se están llevando a cabo en el barrio durante estas semanas. “Cualquier actividad que incentive la zona es bienvenida. Nosotros estamos totalmente de acuerdo con todo lo que sirva para dinamizar el barrio”, subraya.
Otro de los asuntos que preocupa al colectivo de comerciantes es la seguridad. En las últimas semanas, Cepromel había denunciado distintos incidentes relacionados con amenazas a algunos negocios, una situación a la que respondió la Delegación del Gobierno asegurando que la incidencia había disminuido y que se estaban reforzando las actuaciones policiales.
Según Sel-Lam, los comerciantes sí perciben un incremento de la presencia policial en el barrio, tanto por parte de la Policía Nacional como de la Policía Local. “Se nota que hay un poco más de presencia policial, eso sí. Evidentemente no es toda la que quisiéramos, pero ha aumentado”, afirma.
No obstante, desde la asociación consideran que aún es necesario intensificar los esfuerzos para combatir uno de los problemas que más afecta al comercio formal del barrio: la venta ilegal en la vía pública.
“Creemos que la Policía Local tiene que hacer un esfuerzo mayor para intentar erradicar la venta ilegal en la vía pública, que es una de nuestras principales reivindicaciones”, explica el presidente de Cepromel.
Precisamente, algunos de los episodios de amenazas denunciados por los comerciantes estarían relacionados con enfrentamientos puntuales con personas que se dedican a esta actividad. Sel-Lam aclara que se trata de casos concretos y aislados. “Han sido un par de casos puntuales por un enfrentamiento precisamente con personas que se dedican a la venta ilegal en la calle”, detalla.
En su momento, desde la asociación se planteó la posibilidad de convocar movilizaciones para visibilizar los problemas del barrio. Sin embargo, esa opción se encuentra ahora descartada.
“De momento está descartado convocar movilizaciones”, asegura Sel-Lam. “Nosotros estamos para expresar lo que digan los comerciantes, y ahora mismo no se ha hablado de organizar ninguna protesta”.
Más allá de la seguridad, los comerciantes continúan trasladando a las administraciones distintas demandas relacionadas con el funcionamiento diario del barrio. Entre ellas, además del control de la venta ilegal, figuran algunas quejas puntuales sobre limpieza en determinadas zonas del Rastro.
Sin embargo, el problema que consideran más urgente sigue siendo el de la movilidad y el estacionamiento. En este sentido, Cepromel ha propuesto la posibilidad de implantar una zona de estacionamiento regulado como fórmula para mejorar la rotación de vehículos y facilitar el acceso de los clientes.
Durante la última asamblea de la asociación, celebrada el pasado 5 de febrero y a la que asistió la consejera Fadela Mohatar, los comerciantes plantearon la posibilidad de implantar Zona Azul en algunas calles del barrio.
“Le pedimos que estudiara la posibilidad de implantar Zona Azul en el Rastro, empezando por García Cabrelles. Si la experiencia fuera positiva, se podría ampliar después a otras calles”, explica Sel-Lam.
Según el presidente de Cepromel, esta medida podría contribuir a aliviar la falta de aparcamiento que sufre la zona. “Creemos que puede ser una solución interesante al problema de aparcamientos que tenemos aquí”, afirma.
Por el momento, sin embargo, la propuesta sigue pendiente de respuesta por parte de la administración. “Nos dijeron que lo iban a estudiar, pero todavía no tenemos ninguna contestación”, señala.
En paralelo, el Gobierno de Imbroda ha destacado en distintas ocasiones las actuaciones de mejora estética que se están llevando a cabo en el barrio del Rastro. Sel-Lam reconoce que estas intervenciones son visibles y suponen un avance respecto a años anteriores.
“Estéticamente sí hay mejoras si lo comparamos con años anteriores, eso es evidente”, reconoce.
No obstante, el representante de los comerciantes matiza que estas actuaciones no siempre se traducen en una mejora directa de la actividad económica. “Lo que demandan los comerciantes es que esas mejoras se noten en las ventas”, afirma.
Mientras persistan problemas estructurales como la falta de aparcamiento o la venta ilegal en la vía pública, añade, el impacto en el comercio seguirá siendo limitado.
“Estéticamente el barrio ha mejorado, pero eso no repercute al cien por cien en el negocio”, concluye Sel-Lam. Cepromel refleja sin duda la preocupación de muchos comerciantes que, en pleno Ramadán, esperan que las últimas semanas de campaña ayuden a reactivar unas ventas que, por ahora, avanzan con más cautela que en años anteriores.
La Plaza de las Culturas ha acogido este viernes, a las 12:00 horas, la inauguración…
En la mañana de este viernes, la Consejería de Fomento ha acogido la firma de…
Las Juventudes Socialistas de Melilla (JSME) han acusado a la diputada del Partido Popular, Sofía…
La Policía Nacional ha detenido ya a seis personas en una operación contra el terrorismo…
La Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús quiere hacer un llamado a todos los pequeños artistas…
La Administración General del Estado (AGE) ha comenzado a aplicar la jornada laboral de 35…