Cedida
La presidenta de ANPE Melilla, Amalia Muñoz
Con motivo del inicio del curso escolar 2026-2027, el sindicato Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE), sindicato independiente de la enseñanza pública y primera fuerza sindical entre el profesorado de la enseñanza no universitaria; dice esperar que este nuevo curso suponga "un punto de inflexión" y que los compromisos anunciados por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y por la Dirección Provincial se traduzcan en medidas concretas, "con presupuesto, calendario y seguimiento".
Para el sindicato resulta prioritario actuar desde el primer día sobre los principales problemas que afectan al sistema educativo, tanto en el conjunto del país como en la ciudad autónoma. ANPE habla de unas ratios todavía elevadas (sobre todo en la etapa de secundaria), una carga lectiva excesiva, la cobertura tardía de vacantes y sustituciones, las deficiencias en la climatización, el exceso de burocracia y la falta de una respuesta rápida ante las agresiones al profesorado.
"ANPE Melilla reconoce el compromiso, la profesionalidad y la vocación con los que los docentes afrontan cada nuevo curso, pero advierte de que la calidad educativa no puede depender únicamente de su esfuerzo. La Administración debe garantizar los recursos y las condiciones laborales necesarias para que el profesorado pueda desarrollar su trabajo con dignidad y eficacia".
ANPE sostiene que el descenso demográfico que experimenta Melilla debe aprovecharse para reducir el número de alumnos por aula, reforzar la atención individualizada y mejorar la calidad de la enseñanza, no para cerrar unidades ni amortizar puestos docentes.
Para el sindicato, los datos de escolarización reflejan una diferencia significativa entre el alumnado que finalizó sexto de Primaria el curso pasado —alrededor de 1.290 estudiantes— y el que comienza este año el primer curso del segundo ciclo de Educación Infantil, aproximadamente 624 escolares.
"Para ANPE Melilla, esta evolución ofrece una oportunidad para disminuir las ratios, reforzar las plantillas y ajustar mejor la respuesta educativa a las necesidades de cada alumno. Reducir el número de estudiantes por aula permitiría atender mejor a la diversidad, detectar antes las dificultades de aprendizaje y mejorar la convivencia y el rendimiento académico".
Además, recalcan que la planificación educativa debe contemplar también las posibles variaciones de escolarización durante el curso y contar con recursos suficientes para responder con rapidez a cualquier incorporación extraordinaria de alumnado.
"En una ciudad con una realidad social, cultural y lingüística específica, la inclusión educativa requiere profesionales suficientes, recursos especializados y una coordinación eficaz entre los distintos servicios. La escolarización de menores con necesidades complejas debe acompañarse de atención educativa, sanitaria y social, además de un seguimiento adecuado que favorezca su integración".
ANPE Melilla reclama una reducción de dos horas lectivas para el profesorado, ya que afirma que la docencia directa concentra la mayor intensidad y carga de trabajo de la jornada. A esta labor, añaden, se suman la preparación de las clases, la evaluación, la coordinación, las tutorías, la atención a las familias y las obligaciones administrativas.
Desde el sindicato sostienen que la implantación de una jornada semanal de 35 horas no supone una reducción efectiva de la carga laboral si se mantiene intacto el horario lectivo y la disminución se aplica únicamente sobre las horas complementarias. Por ello, defienden que cualquier mejora debe incidir directamente en el tiempo de atención al alumnado.
Por ello, demandan la reducción de dos horas lectivas para una mejor preparación de las enseñanzas, coordinación de la respuesta educativa, evaluación con mayor rigor y atención de forma individualizada las necesidades del alumnado.
"ANPE considera necesario establecer unos mínimos comunes para todo el territorio nacional que garanticen la reducción de ratios y de la carga lectiva. La futura regulación estatal debe corregir las desigualdades existentes y asegurar condiciones laborales dignas para todo el profesorado, con independencia de la comunidad autónoma o ciudad en la que ejerza".
Por otro lado, remarcan que la cobertura de vacantes y sustituciones debe realizarse "con la máxima rapidez". Recuerdan que cada plaza sin adjudicar dificulta la organización de los centros, incrementa la carga de trabajo del claustro y perjudica directamente la atención educativa del alumnado.
"ANPE Melilla exige que las plantillas estén completas desde el primer día de clase y que las bajas se cubran de manera inmediata. La falta de docentes o la incorporación tardía de sustitutos no puede convertirse en un problema recurrente al comienzo de cada curso".
En este sentido, subrayan que la dotación de personal debe ajustarse a las necesidades reales de cada centro y garantizar la estabilidad necesaria para que los equipos docentes puedan planificar y desarrollar su trabajo con normalidad.
Asimismo, el sindicato también denuncia como las elevadas temperaturas que se registran en Melilla durante buena parte del inicio y del final del curso dificultan el desarrollo normal de las clases. "El calor afecta a la concentración, al rendimiento y al bienestar del alumnado y del profesorado", aseveran.
ANPE Melilla recuerda que la climatización de los centros educativos es una reivindicación histórica del sindicato en la ciudad. Año tras año, esta demanda aparece entre los compromisos de la Administración, pero lamentan que continúa sin una solución "global, estable y definitiva".
Por ello, el sindicato reclama un plan específico de climatización con calendario de actuaciones, presupuesto suficiente y mecanismos de seguimiento. Debe incluir tanto la instalación de sistemas adecuados como su conservación, reparación y mantenimiento periódico.
"La Administración debe garantizar que los centros sean espacios saludables, seguros y adecuados para la enseñanza. La climatización no puede seguir siendo una promesa recurrente: debe convertirse en una realidad para todos los centros de Melilla".
La violencia, las amenazas y las faltas graves de respeto hacia el profesorado continúan siendo motivo de preocupación del sindicato. ANPE Melilla considera urgente aprobar y aplicar un protocolo específico que permita actuar con rapidez ante cualquier agresión o amenaza, dentro o fuera del centro educativo y con independencia de que proceda del alumnado o de sus familiares.
Denuncian que los procedimientos actuales resultan con frecuencia "lentos y excesivamente burocráticos". Por ello, insisten en que cuando se produce una situación grave, el docente afectado necesita protección inmediata, asesoramiento jurídico y apoyo psicológico.
"El profesorado no puede sentirse solo ni desprotegido. La Administración educativa debe establecer mecanismos claros de intervención, reforzar la autoridad docente y adoptar medidas preventivas que favorezcan una convivencia basada en el respeto".
ANPE reclama que toda agresión sea investigada y atendida con diligencia, evitando que la víctima afronte en solitario sus consecuencias personales y profesionales.
En el ámbito nacional, ANPE lamenta que la legislatura que el Gobierno central presentó como “la legislatura del profesorado” entra en su tramo final sin que se hayan materializado buena parte de los compromisos anunciados.
El sindicato afirma que continúa pendiente la aprobación de un Estatuto de la Función Pública Docente que regule de forma integral la profesión y contemple la carrera profesional, la formación, el acceso, la movilidad, las condiciones laborales y el reconocimiento social y económico del profesorado.
"También es necesario actualizar el sistema de ingreso en la función pública docente y los temarios de las oposiciones. Cualquier reforma debe realizarse con transparencia, objetividad, seguridad jurídica y tiempo suficiente, evitando cambios improvisados que generen incertidumbre entre los aspirantes. ANPE exige asimismo recuperar el poder adquisitivo perdido durante los últimos años y establecer una jubilación anticipada voluntaria en condiciones dignas. Esta medida debe reconocer el desgaste asociado al ejercicio prolongado de la docencia y facilitar el relevo generacional".
En otro orden de cosas, afirman que la acumulación de informes, registros, protocolos, plataformas digitales y tareas administrativas acaba por restar tiempo a la preparación de las clases, la evaluación, la coordinación y la atención individualizada del alumnado.
Por este motivo, ANPE reclama una reducción efectiva de la burocracia y la revisión de todas aquellas obligaciones que no aporten un valor educativo real. Y es que sostienen que la digitalización no puede traducirse en más trámites ni en una transferencia de tareas administrativas al profesorado.
"Los docentes deben poder dedicar su tiempo y esfuerzo a enseñar, acompañar y atender al alumnado, no a afrontar una carga documental cada vez mayor".
ANPE Melilla recuerda que sus demandas no son "reivindicaciones aisladas", sino "condiciones imprescindibles" para garantizar una educación pública de calidad y unas condiciones laborales dignas para el profesorado.
Destacan que el nuevo curso no puede comenzar con "las mismas carencias" y terminar con nuevos compromisos pendientes. Por ello, ANPE exige al Ministerio y a la Dirección Provincial que actúen de forma inmediata sobre las ratios, el horario lectivo, las plantillas, la climatización, la convivencia y la burocracia.
"La educación de Melilla necesita decisiones concretas, recursos suficientes y responsables que asuman sus obligaciones. Reducir las ratios y dos horas lectivas, cubrir las vacantes desde el primer día, climatizar adecuadamente los centros y proteger al profesorado no son medidas opcionales, sino actuaciones urgentes y necesarias".
ANPE Melilla insiste en que seguirá defendiendo estos objetivos y reclamando que la Administración deje de aplazar las soluciones.
"La calidad educativa no puede sostenerse indefinidamente sobre el esfuerzo del profesorado. Este curso debe marcar un punto de inflexión: menos promesas, más recursos y respuestas reales para los centros, los docentes y el alumnado de Melilla".
Por último, ANPE Melilla agradece a todos los docentes de la ciudad el esfuerzo, la dedicación y la responsabilidad con los que afrontan un nuevo curso escolar. El sindicato reconoce especialmente a quienes regresan a las aulas "con ilusión, vocación y compromiso", contribuyendo cada día a construir una educación pública mejor y a ofrecer al alumnado las mejores oportunidades.
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