• Este joven danés de 22 años viajó en marzo hasta Melilla interesado por la situación de los migrantes que “sobreviven” en el monte Gurugú y hacer un reportaje para la productora Polmic

La situación que viven muchos migrantes en la Frontera Sur de Europa es un hecho que cada vez llama más la atención, especialmente en los países que no se ven sobresaturados por elevados flujos de inmigración irregular. Al menos esto es lo que explica el periodista freelance danés Daniel Myrup, que el pasado mes de marzo pasó una semana en Melilla mientras realizaba un reportaje sobre los migrantes subsaharianos que “sobreviven” en el monte Gururú.

Un día, este joven de 22 años se enteró a través de un amigo que algunos campamentos de personas procedentes del África subsahariana fueron destruidos por la gendarmería marroquí en el bosque Bolingo y en el Gurugú. Empezó a investigar y consideró que era un tema muy importante e interesante para darle voz a través de la productora para la que trabaja, Polmic, según explica a El Faro.

Alarmante

Myrup asegura que las circunstancias por las que pasan estos migrantes son “alarmantes” y se desconocen en Dinamarca y, por ello, decidió grabar un reportaje con el fin de visibilizarlo. “Los daneses no están concienciados sobre la vida que tienen estas personas”, dice. Este periodista apunta que el país actualmente mantiene un debate muy duro que ha aparecido a partir de “las políticas socialdemócratas europeas para desplazar las fronteras de la Unión Europea hasta Marruecos y Argelia con la intención de encargar a estos países las tareas sucias de lidiar y aplicar las medidas que consideren oportunas para detener como sea la llegada de inmigrantes”.

En los campamentos

Sobre su experiencia en el campamento subsahariano relata que fue positiva, sobre todo por el recibimiento y el trato que le dieron las personas que conformaban esa comunidad “improvisada por las circunstancias”. Una cosa que le llamó profundamente la atención y que lamentó fue el modo de vida que llevaban con chabolas improvisadas con mantas y las ollas destartaladas con las que cocinaban lo poco que encontraban.

Gendarmería marroquí

Sin embargo, lo que más le sorprendió fue el relato sobre los ataques de la gendarmería marroquí para desmantelar estos campamentos. En estas redadas, gran parte de las pocas pertenencias que tienen y sus escasas chabolas acaban perdidas o incendiadas y tienen que buscar otro lugar donde guarecerse si, “con suerte”, no los cogen los agentes de policía para llevarlos hasta Nador y allí gestionar la repatriación a sus países de origen.

Desesperación

Myrup lamenta que ver las condiciones y la desesperación de muchos de estos migrantes que dejan sus países convencidos de que en Europa, en la Unión Europea, encontrarán un futuro mejor sin saber exactamente qué les depara la vida. “Muchos quieren a la Unión Europea, pero la Unión Europea no los quiere a ellos y esto es muy duro”, apunta.

Según comenta, ni otros periodistas o especialistas del sector tienen mucha conciencia sobre los campamentos de estos migrantes e indica que muchos de ellos, así como otros ciudadanos daneses, desconocen la existencia del enclave español de Melilla en el norte de África.

Contrastes

En este sentido, asegura que hay una gran diferencia del nivel y de las condiciones de vida cuando se cruza la frontera y se pasa de España a Marruecos. Relata que especialmente el centro de Melilla se puede parecer al casco histórico de cualquier otra ciudad española o de un país del Primer Mundo, mientras que en el país vecino “se nota claramente que hay otro tipo de vida”.

Este periodista cree que la valla de Melilla se ha convertido en “la fortificación de Europa” para controlar el paso de los migrantes, aunque “el trabajo sucio lo hagan Marruecos o Argelia”, cumpliendo con los contratos firmados con la Unión Europea para “externalizar el control de las fronteras”. Este joven espera que su documental sirva para mostrar la realidad de estas personas.

  • Daniel Myrup: “Los subsaharianos que residen en el CETI no saben cuándo saldrán del centro ni a dónde irán cuando por fin lo hagan”

El periodista danés Daniel Myrup aprovechó su estancia en Melilla para informarse sobre la situación de los migrantes subsaharianos del Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI) y así completar y mejorar el contexto para el reportaje para su prouctora Polmic WNeDUP Production. En un par de ocasiones, se acercó por la mañana al centro y empezó a hablar con algunos residentes que se encontraban en la puerta hablando o pasando el rato con otros compañeros.

Myrup asegura que “los subsaharianos que residen en el CETI no saben cuándo saldrán del centro ni a dónde irán cuando por fin lo hagan”, por lo que se cuestiona el grado de información que reciben estos migrantes. No obstante, este danés afirma que los residentes del CETI le comentaron que, a pesar de todo, tenían las necesidades cubiertas en el centro.

Por otro lado, fueron estos mismos migrantes los que le explicaron sobre las redadas puntuales de la gendarmería marroquí a los campamentos de Boulingo y Gururú. Gracias a algunas indicaciones que le dieron, pudo encontrar la forma de llegar hasta los campamentos y encontrarse con la comunidad de migrantes entre los árboles. Myrup no sabe si su corto documental removerá conciencias en Dinamarca, pero espera que por poco que sea, ayude a abrir la mente sobre la situación de quienes arriesgan su vida por un futuro mejor.