• La Asociación de Tropa y Marinería critica ese gasto y que se despida a soldados a los 45 años

La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) denunció ayer que “mientras cientos de militares finalizan su compromiso laboral con las Fuerzas Armadas por el simple hecho de cumplir 45 años, el Ministerio de Defensa contrata a empresas de seguridad” para custodiar “establecimientos militares”.

ATME criticó que “en los últimos años” el ministerio haya desembolsado “más de 41,5 millones” en funciones que “los mismos ‘despedidos’ (en referencia al personal de tropa y marinería forzado al retiro del Ejército a los 45 años) podrían realizar”.

La asociación reveló esta información tras haber formulado dos preguntas a la Unidad de Información de Transparencia del Ministerio de Defensa. ATME reitera su rechazo a que el Estado gaste en seguridad privada y considera “sorprendente” que no se encomienden esas tareas a soldados que al cumplir los 45 años serán forzados a abandonar el Ejército.

Reincorporación laboral

“Es incomprensible que, por un lado, se prescinda de personal perfectamente cualificado, con hasta 27 años de servicio en las Fuerzas Armadas, y que, por otro lado, se contrate a empresas civiles para vigilar establecimientos militares”, subraya ATME.

La asociación destaca que la Ley de Tropa y Marinería recoge medidas de reincorporación laboral para el personal forzado al retiro a los 45 años. Sin embargo, “la mayoría” de ellas “no se han llevado a cabo”, de acuerdo con la entidad.

“En ATME no se entiende dicha medida, ni tan siquiera que militares con experiencia acumulada en funciones semejantes a las de un vigilante de seguridad, con innumerables prácticas de tiro y servicios de seguridad e incluso de escolta, alguno de ellos, no tengan siquiera convalidado el título correspondiente de vigilante”, agrega el comunicado.

Formación del personal

Desde ATME se reclama que, “en caso de ser necesario adquirir más conocimientos para poder convalidar dicho título, el Ministerio de Defensa los proporcione a este personal, como una manera de formación para la reincorporación forzosa a la vida civil al cumplir los 45 años”.