• Critica que solo se hayan convocado diez puestos cuando la frontera debería tener 75 policías más

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Melilla calcula que los puestos fronterizos entre España y Marruecos en la ciudad autónoma necesitan un aumento mínimo de 75 policías por la “elevadísima presión de la inmigración” que sufren, tanto por parte de marroquíes como de otras nacionalidades. Ante esta situación, el colectivo pedirá en el concurso de traslados, que contempla 10 plazas de escala básica para la Jefatura de Melilla, un mínimo de 100.

En una nota de prensa, el SUP denunció que la Policía en Melilla sufre un “déficit endémico de efectivos a todos los niveles”, que ha sido incluso reconocido por la Jefatura Superior de Melilla.

El sindicato señala que esta carga laboral, que recae en los efectivos que se encuentran en primera línea de frontera, “va aumentando a la vez que el número de efectivos decrece singularmente”. “Aunque hayamos tenido en dos años un pequeño refuerzo de policías en comisión de servicio, no ha sido suficiente”, aseguran.

Pese a ello, el sindicato lamenta que la Dirección General de la Policía haya convocado sólo diez plazas para agentes de la escala básica en el próximo Concurso General de Méritos (concurso de traslados), de ahí que el SUP haya decidido aprovechar el periodo de alegaciones previo a la convocatoria de vacantes para solicitar a la División de Personal un mínimo de cien puestos para la Jefatura Superior de Policía.

De esta forma, según el SUP, se podría “revertir esta crítica situación”, que “afecta gravemente” a los efectivos de la Policía Nacional destinados en Melilla y al conjunto de la ciudad, ya que las funciones propias de diferentes unidades se han visto “relegadas a un segundo plano” por destinar a personal operativo policial a la frontera para dar apoyo.

“Merma de efectivos”

Esta “merma de efectivos” es una realidad en unidades como Seguridad Ciudadana, Investigación y Gestión y de Investigación de Extranjería, lo que ya está “siendo palpable” en cuestiones como la presencia policial en las calles de Melilla y el retraso en las labores de investigación de delitos o en trámites de gestión documental.