• Miguel Marín afirma que las cifras siguen siendo muy altas

El puerto de Melilla ha sufrido en enero un total de 3.122 intrusiones en su zona restringida de seguridad por parte de inmigrantes cuyo objetivo es entrar en los barcos de manera clandestina para llegar a Europa como polizones.

A preguntas de los periodistas, el presidente de la Autoridad Portuaria de Melilla, Miguel Marín, ha admitido que las cifras que se están dando “siguen siendo altas” a pesar de los operativos conjuntos que están desarrollando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la Policía Local para recoger a menores extranjeros no acompañados de las calles.

Según Marín, las cifras no empezarán a descender hasta que no terminen de instalarse las medidas para reforzar la protección del puerto que se están ejecutando, entre ellas nuevas vallas más altas, coronadas por concertinas, que han generado una importante polémica.

El presidente del puerto ha defendido esta medida y ha asegurado que piensan utilizar todos los medios que el Estado de Derecho pone a su alcance para resolver el problema de inmigración irregular que sufren el recinto portuario y el conjunto de la ciudad, con menores y adultos deambulando por las calles para intentar llegar a los barcos.

“Es lo que quiere la inmensa mayoría de los melillenses”, ha insistido Marín al señalar que la población reclama vivir en una ciudad tranquila y con orden, que es también la voluntad de la Ciudad Autónoma, la Delegación del Gobierno y la Autoridad Portuaria.

Por el contrario, ha afirmado que Coalición por Melilla (CPM), que ha llevado la instalación de las concertinas al Congreso de los Diputados a través de Izquierda Unida, defiende un modelo de ciudad basado en el caos.