• El Campus de Melilla de la Universidad de Granada acogerá unas jornadas sobre radicalización yihadista de menores el próximo sábado 27, entre las 09:00 y las 14:00 horas, en la sala de grados

Los últimos atentados de corte yihadista perpetrados por el autoproclamado Estado Islámico en el corazón de Europa a lo largo de 2017 han hecho saltar las alarmas por el perfil cada vez más joven de los terroristas involucrados. Con el fin de entender la captación de menores de edad para estos ataques y poner las bases para un programa de prevención, la Comunidad de Inteligencia y Seguridad Global (CISEG) y el Centro Unesco han programado para el próximo sábado 27 las Jornadas de Prevención frente a la Radicalización Violenta de nuestros Menores, que tendrán lugar entre las 09:00 y las 14:00 horas en la sala de grados del Campus de Melilla de la Universidad de Granada (UGR). El Faro ha entrevistado al presidente de CISEG, David Garriga, para conocer el contenido de estas jornadas.

–¿Podría explicarnos qué es la organización CISEG?

–La Comunidad de Inteligencia y Seguridad Global o CISEG es la primera sociedad civil, apolítica y apolicial que se crea en España con la intención de prevenir y detectar el radicalismo yihadista en el país. Esta asociación sin ánimo de lucro se creó en marzo de 2017 en Barcelona. Las personas que forman parte de CISEG tienen un perfil multidisciplinar, pero comparten su interés por el terrorismo, la seguridad y la defensa.

–¿En qué consisten las Jornadas de Prevención frente a la Radicalización Violenta de nuestros Menores?

–Hemos programado una serie de ponencias que explican desde diferentes perspectivas el perfil de los jóvenes y menores de edad que pueden ser objetivo de captación, las circunstancias que los rodean y lo moldean para ello y cómo la sociedad debe tener en cuenta algunos signos de alerta que pasan desapercibidos para poder actuar a tiempo.

–¿Qué profesionales participan en estas sesiones?

–Contamos con la participación de Juan Manuel Fernández, psicólogo de la Universidad de Granada en el Campus de Melilla. También hablará la presidenta de la asociación melillense Intercultura, Yonaida Selam, y el sociólogo y teólogo Abdel Aziz Hammaoui. Además, otra ponencia estará a cargo de la psicopedagoga Ligia Estrada. Hemos procurado escoger perfiles profesionales que abarquen distintas disciplinas para explicar el fenómeno de la radicalización desde varios ángulos, sobre todo el social. El objetivo es sacar algunas conclusiones al acabar la jornada.

–¿Cuáles son los indicadores de la radicalización?

–Lo más importante es detectar el proceso cuando se da al principio de todo, cuando hay niveles bajos de radicalización. Hay varios indicadores, que pueden variar, pero que normalmente son comunes. Una señal bastante potente es una crisis de identidad que puede sufrir el atacante, algo que es más común en menores de segunda generación. A ello se añade una sensación de agravio “por ser moro” y recibir un supuesto trato diferente, esta sensación puede ser real o imaginada. También está el sentimiento de venganza que lleva al joven a escuchar discursos más radicales que refuercen su postura. Todo ello se aviva si el menor tiene un nivel bajo de estudios y vive en una familia con pocos recursos. Cualquier oferta de ganar mucho dinero por hacer poco será muy tentadora y los terroristas se aprovechan de ello.

–¿Con qué edad tratan los grupos yihadistas de captar a sus miembros?

–La edad media de los militantes de Al Qaeda rondaba entre los 20 y los 30 años, pero el perfil de Daesh ha bajado muchísimo. Esta organización está reclutando a menores de edad, a niños, a partir de una narrativa más elaborada y enfocada a un mundo que los pequeños dominan: los videojuegos online.

–¿Qué hay que hacer si se detecta o descubre a alguien que se está radicalizando?

–Actualmente, la única medida posible es denunciarlo a la policía o al sistema de denuncia online y anónimo Stop Radicalismo, pero esta opción es muy dura si la persona forma parte de tu entorno más cercano. A día de hoy no hay sistemas sociales para avisar de la radicalización de un familiar y unos padres nunca denunciarían ante la policía que su hijo se está radicalizando. Por ello, desde CISEG queremos potenciar espacios intermedios y generar una estructura social que permita recoger estos avisos en los primeros niveles de radicalización de los menores.

–¿Cómo se trabajaría en estos espacios intermedios?

–Lo más importante es la formación de los profesionales que trabajen en estos espacios, como lo son los trabajadores y educadores sociales, psicólogos, profesores, pero también enfermeros, otros profesionales de la salud, criminólogos y agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Hay que detectar la radicalización en los primeros niveles para reconducir a los menores y alejarlos del terrorismo. También hay que impulsar programas de formación y concienciación en colegios e institutos.

–¿Algún ejemplo de este tipo de estructura intermedia?

–CISEG ha presentado recienteme un plan a la Generalitat de Catalunya para poner en marcha con Darna una asociación sin ánimo de lucro situada en el barrio del Raval (conocido por la alta inmigración de origen árabe). Esta entidad busca formas de financiar un local destinado a los jóvenes y que sirva de punto de encuentro para formarse y realizar actividades que les alejen de foros de captación y reclutamiento. Hay que dejar claro que el terrorismo de corte yihadista no tiene nada que ver con el Islam.

–¿Qué es lo más importante para evitar esta radicalización?

–La herramienta más efectiva es la prevención mediante una buena formación e información. El error de las políticas actuales es que se deja de lado la prevención por la dificultad de valorar su eficacia a posteriori.

  • “La radicalización puede ser más fuerte en Melilla y en Ceuta por su demografía”

El presidente de CISEG, David Garriga, ha señalado a este diario que “la radicalización puede ser más fuerte en Melilla y en Ceuta por su demografía”, al considerar que ambas ciudades autónomas cuentan con un grueso de población musulmana muy importante y “con más generaciones” que otras regiones de España. De ahí el interés de CISEG en celebrar las Jornadas de Prevención frente a la Radicalización Violenta de nuestros Menores en Melilla.

Esta serían las terceras jornadas de estas características que celebra este colectivo desde su creación el pasado mes de marzo. Las primeras sesiones se celebraron durante el mes de junio en Barcelona y las segundas, en Madrid. Tras su próximo paso por Melilla, CISEG estudiará otras ciudades en las que desarrollar estas conferencias. De momento, desde la organización animan a todos los melillenses a asistir a las jornadas, programadas para la mañana del próximo sábado 27, en la sala de grados del Campus de Melilla de la UGR.