• El salón de actos de la UNED se quedó pequeño ayer para acoger a los adolescentes que recibieron a la escritora Alicia Roca

La expectación era máxima. Un salón de actos de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) repleto de adolescentes dio una calurosa acogida en la tarde de ayer a la escritora Alicia Roca, en el marco del II Ciclo de Encuentros de Literatura Juvenil de Melilla. Cargados con el libro ‘Almost blue’, una historia de amor que da forma a la primera novela de esta autora, los jóvenes demostraron que sí que tienen interés por la lectura.

Quizás el problema está en los títulos que desde los centros educativos se ‘imponen’ a los alumnos, indicó Alicia Roca, que ponía como ejemplo las novelas que les han mandado leer a sus hijos desde el colegio. “¿Pero cómo les va a interesar eso?”, se preguntó. Por ello, reclamó que los docentes recomienden a los jóvenes lecturas “divertidas” para que las disfruten, que ya tendrán tiempo en la edad adulta de leer a los clásicos y una literatura más profunda.

Prueba de fuego

Poco antes de empezar la charla, Alicia Roca reconoció estar muy nerviosa porque el encuentro con los lectores es la verdadera prueba de fuego para un autor, mucho más que cuando se envía el libro a la editorial. “Entonces das solo un sobre y esperas muy nerviosa a que te digan algo”, bromeó la escritora.

Con el apoyo de la Consejería de Cultura, este ciclo está organizado por Oxígeno Laboratorio Cultural. Francesco Bondanini, del colectivo, se mostró muy satisfecho por el éxito del encuentro de ayer. “No es fácil ver la UNED llena de adolescentes”, remarcó. Recordó así que uno de los objetivos de esta iniciativa es que los adolescentes puedan acercarse a los lugares de la cultura de la ciudad.

Más iniciativas

Bondanini también mandó el mensaje de que hacen falta más iniciativas culturales sobre todo dirigidas a los adolescentes. “Ellos están, participan, tienen ganas”, aseguró, al tiempo que añadió que lo que no quieren es leer libros que no traten temas que les puedan interesar a su edad.

“Hay todo un filón de literatura juvenil que creemos que es más apetecible para ellos. La demostración es esta”, subrayó.

Cinco institutos públicos de la ciudad participan a través de los clubes de lectura en este proyecto. Cada dos meses, los jóvenes leen un libro. La “recompensa” es que puedan encontrarse con el autor para conocer a la persona que está detrás de esas páginas y plantearle sus dudas e inquietudes.

Bondanini adelantó que ya están trabajando en los restantes encuentros. El próximo será en enero y participará la escritora Ana Alonso. El tercero llegará en marzo, de la mano de David Lozano, y se finalizará el ciclo en mayo.