• El socialista asegura que el reto fundamental de la nueva socialdemocracia es restablecer el principio de igualdad

Considera que el ‘fenómeno’ Pedro Sánchez es un “reflejo de que la política sí interesa”. El secretario de Estudios y Programas de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, José Félix Tezanos (Santander, Cantabria, 1946), fue uno de los grandes apoyos del secretario general socialista. Ayer repasó los retos de la socialdemocracia en el siglo XXI en una charla en el Campus de Melilla.

–¿Qué papel juega la socialdemocracia hoy en día?

–Las sociedades están empezando a notar la demanda de la socialdemocracia. El abandono a mediados de los setenta de los enfoques sociales ha dado lugar a un modelo social económico que crea riqueza pero que la distribuye muy mal. Uno de los principales problemas es la desigualdad. Es una paradoja de las sociedades desarrolladas. Lo mismo que en los principios del industrialismo se veía la necesidad de los partidos socialistas, ahora en estos momentos se palpa la necesidad de una socialdemocracia que enarbole las banderas de un nuevo humanismo que sea capaz de restablecer los equilibrios sociales, la decencia política, la igualdad de oportunidades. Muchas personas no tienen igualdad de oportunidades. La socialdemocracia es más necesaria que nunca. Ahora hablamos de la nueva socialdemocracia.

–¿Cómo sería esa nueva socialdemocracia?

–Tiene varios elementos importantes. El primero es el restablecimiento del principo de equidad. Tenemos sociedades con unas desigualdades de renta enormes. Para unos, el mundo es brillante y tiene grandes posibilidades. Para otros, solo es miseria y necesidad. Hay fenómenos nuevos, como el del trabajador pobre. Son personas que trabajan pero que cobran salarios tan bajos que no pueden tener una vida digna. También tenemos el problema de la crisis medioambiental. Esto exige que el socialismo tenga también un fuerte componente ecologista. Otro elemento importante en la socialdemocracia es el feminismo. Las mujeres tienen salarios, por el mismo trabajo, inferiores. Los expertos calculan que se necesitarían más de 200 años para rectificar el estado actual. Antes decíamos que socialismo es libertad; ahora decimos que socialismo es feminismo. Y hay otro elemento importante que es la mejora de la calidad democrática. La democracia es algo que se ha ido perfeccionando a lo largo del tiempo. Y actualmente no hemos llegado al mejor estadio de la democracia imaginable. Y eso la gente lo demanda. Muchas veces, el descontento que hay es porque los ciudadanos no se están sintiendo bien representados. Los jóvenes tienen una cultura mucho más democrática. Luego no pueden llegar a instituciones como los partidos y que les digan: “Aquí se obedece. Cállate, no seas original”. Los partidos políticos tienen que avanzar mucho hacia un modelo más democrático. El PSOE está dando pasos importantes hacia la participación. Otra de las apuestas de la socialdemocracia tienen que ser los jóvenes. De los menores de 35 años, más del 70% están en paro o tienen un trabajo precario. Esa es la gran cuestión política.

–Se ha referido a la desigualdad. ¿Qué conoce de la realidad de Melilla?

–Melilla es una ciudad paradigmática de muchos de los problemas de nuestra época. Tenemos el problema de los inmigrantes. Yo creo que las condiciones en las que viven son dignas. Tienen comida, alojamiento… Pero esto revela el drama de todo un continente. La gente no tiene un horizonte de futuro y se lanzan a la desesperada. También está el problema de las condiciones durísimas de los porteadores, que revelan también la desigualdad entre un lado y otro. La frontera entre Marruecos y España es una de las más desiguales del mundo. La socialdemocracia tiene un corazón más internacionalista y se fija en eso. Luego también está el problema de los jóvenes solos, que los ves deambulando por la ciudad. Tienen también problemas de adicciones. Pero luego es también una sociedad plural, multicultural. Melilla es una especie de cápsula del tiempo que anticipa las sociedades a las que vamos. Debería ser también una sociedad de las oportunidades, que sería el gran reto para la ciudad y para la nueva Europa que se está configurando.

–Por su experiencia como docente, ¿siente que los jóvenes están implicados en política?

–Tienen muy poca confianza en el sistema actual. El sentimiento de los jóvenes es que la sociedad no se ocupa de ellos. Una sociedad que no sabe repartir bien sus recursos es una sociedad que está en quiebra moral y que no tiene futuro. En España, la familia es el gran amortiguador de los problemas sociales. Se está produciendo un fenómeno y es la sensación de los jóvenes de que ya no tienen igualdad de oportunidades. Yo he visto gente que no puede seguir estudiando. Hasta ahora la sociedad se articulaba en torno a un sistema de motivaciones. El joven interiorizaba que si se esforzaba, tendría un buen trabajo. Eso se ha quebrado. La sociedad no puede permanecer ciega y dar la espalda a esos problemas. Yo creo que el gran cambio que se ha iniciado en el PSOE es dejar de ser un partido clientelar y cerrado en sí mismo para buscar soluciones a esos problemas.

–Es uno de los artífices del programa político de Pedro Sánchez. ¿Qué aportaciones hace?

–Se hizo en debate con muchas personas. Recibimos más de 90.000 propuestas. Las propuestas del programa tienen que ver con los grandes problemas que he mencionado. Un punto es la democracia en el PSOE para que sea más transparente, más fiable. Una persona que pertenece al PSOE tiene mucha influencia. Es el empoderamiento del afiliado. Otros pilares del programa son las políticas de rentas, de empleo… Ahora estamos en la fase de convertirlo en progras mas electorales para las próximas campañas. El Estado del Bienestar cambió las condiciones de vida. Nosotros queremos asentar ese modelo y avanzar hacia otras propuestas.

–Para ofrecer una alternativa real Gobierno del PP, ¿es necesaria y/o posible una convergencia de las formaciones de izquierda?

–La convergencia tendría que ser sobre la seriedad, el rigor. Sería bueno que algunas cosas se hicieran por amplio consenso. Hay también personas conservadoras inteligentes que entienden los problemas sociales. Keynes era un hombre conservador pero con un sentido lógico. El PSOE es ahora mismo la única alternativa creíble al PP. Lo demás es espuma e inconsistencia. Personas veletas. Tiene que haber un rigor y proyectos creíbles.

–El PSOE ha apoyado la aplicación del 155 pero defiende un Estado plurinacional. ¿Habría una contradicción ahí?

–Es un problema de legalidad. Esto es una ayuda a los catalanes y a las posibilidades futuras de los catalanes. Se ha creado desconfianza y se está haciendo daño económico a Cataluña. El Gobierno es quien toma decisiones pero el PSOE siempre ha estado por la Constitución.