• Se trata de ciudadanos que querían pasar con la mercancía por el paso fronterizo hasta Marruecos y, al cerrarse sus puertas, las golpearon

  • Cinco patrullas de Guardia Civil actuaron para dispersar a este grupo

Unas 200 personas intentaron acceder a Farhana de forma violenta para pasar sus mercancías a Marruecos. Así lo destacó la Delegación del Gobierno, que informó de que la Guardia Civil detuvo a cuatro de ellos por “alteración grave del orden público”.

Fue a las 11:58 horas, al comenzar a cerrarse la frontera a los vehículos que transportan mercancías, cuando un grupo de unas 200 personas intentaron entrar de forma violenta en Farhana.

Estos ciudadanos reaccionaron violentamente y golpearon las puertas cerradas del paso fronterizo. Ante esta situación, se activaron cinco patrullas de la Guardia Civil para que se presentaran en esta zona de la ciudad. Durante el incidente, la Policía Local cortó el tráfico de acceso a Farhana.

Los agentes consiguieron disuadir al grupo, que finalmente se dispersó en unos minutos. No obstante, se detuvo a cuatro de ellos. El delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, en un acto celebrado ayer por la tarde, indicó que estas personas pasarían hoy o mañana a disposición judicial.

Sobre las 13:00 horas, la frontera seguía cerrada, aunque se permitía el paso de peatones sin ningún tipo de mercancías.

Según comentaron fuentes policiales, fueron los conductores de los vehículos que estaban en la cola de Farhana los que salieron de sus coches, se dirigieron andando a la puerta y se concentraron reclamando que se abriera. Se produjo un gran tumulto, que finalmente fue disuelto por los guardias civiles.

Algunos comerciantes indicaron que todo comenzó como una manifestación espontánea porque les cerraban el paso fronterizo a pesar de que habían comenzado tarde a dejar transitar a Marruecos. Aseguraron que las 7:00 horas estaba abierta la frontera, pero no fue hasta las 9:00 cuando empezaron a circular los coches.

Inmigrantes en doble fondo

Además, Farhana ya había sufrido otro “cierre transitorio” a primera hora después de que un taxi marroquí fuera interceptado con dos inmigrantes subsaharianos escondidos en un doble fondo practicado en el maletero.

El Barkani define como “un chantaje” los actos violentos y dice que se responderá con contundencia

El delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, aseguró ayer que los actos violentos que se produjeron ayer en la frontera de Farhana por parte de unas 200 personas son “un chantaje”. Aseveró que “algunos” ciudadanos que se dedican a portear mercancía pretendieron usar los golpes contra la puerta del paso fronterizo para “chantajear”. Afirmó que no se va a permitir esta actitud y que “quien la hace la paga”. De hecho, se ha detenido a cuatro personas en los incidentes en la frontera y entre hoy y mañana pasarán a disposición judicial.

El Barkani explicó que se está haciendo “muchísimo esfuerzo” desde las administraciones, los melillenses y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para conseguir un equilibrio en el funcionamiento de los pasos fronterizos. Reconoció que ese equilibrio cuesta mucho y se puede romper en cualquier momento. Pero subrayó que precisamente serán “contundentes” con quien quiera acabar con él.

“No vamos a aceptar que reine la ley que ellos quieran porque ya hay una legislación que hay que cumplir”, aseveró el delegado del Gobierno.

El Barkani indicó que no quiere que los pasos fronterizos estén funcionando sólo para el comercio atípico y mucho menos que se use el chantaje para entrar o salir de la ciudad.

El delegado del Gobierno insistió en que si hay desorden, “todos perdemos, pero más” las personas que se dedican al comercio fronterizo.

El Barkani hizo hincapié de forma más seria y contundente en el mensaje de que la Administración no permitirá este tipo de situaciones en los pasos fronterizos.