• La asociación asegura que los policías marroquíes no colaboraron con los agentes melillenses

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) aseguró que un gran número de personas que protestaron ayer de forma violenta ante el cierre del paso de Farhana al comercio atípico es de Melilla. Subrayó que intentaron forzar que les dejaran pasar con las mercancías hasta Marruecos. No obstante, destacó que los guardias civiles pudieron controlar la avalancha de ciudadanos, aunque algunos de ellos consiguieron pasar al país vecino y no pudieron ser detenidos. De hecho, resaltó que Marruecos no colaboró con los agentes españoles ni les apoyó deteniendo a esas personas.

Según la Delegación del Gobierno, unas 200 personas intentaron violentamente salir de Melilla por el paso de Farhana para transportar su mercancía al país vecino. Indicó que golpearon la valla cuando se cerraron las puertas. Esta situación requirió la intervención de cinco patrullas de la Guardia Civil para disuadir al grupo. Además, se produjo la detención de cuatro personas por “alteración grave del orden público”.

No hubo heridos

La AUGC explicó a El Faro que, por fortuna, no hay que lamentar heridos, ni entre las personas que estaban en ese gran grupo que se abalanzó contra el puesto fronterizo ni entre los guardias civiles.

Destacó que los refuerzos de miembros de la Benemérita llegaron a los pocos minutos de originarse las protestas por el cierre de Farhana y se pudo controlar la situación por los agentes en unos pocos minutos. Pero la asociación comentó que algunos de los individuos que utilizaron la violencia para manifestar su descontento logró colarse hasta Marruecos ante la falta de actuación de los agentes del pais vecino.

Condiciones de trabajo

La AUGC aseveró que los guardias civiles no pueden trabajar en estas condiciones y que se precisa la colaboración del país vecino en este tipo de situaciones.

Argumentó también que la falta de personal en este puesto fronterizo clama al cielo y sin ese aumento de plantilla un día habrá un incidente con consecuencias más graves. Resaltó que los guardias civiles viven a diario situaciones complicadas por la gran afluencia de personas y vehículos que transitan por los pasos fronterizos.

La asociación señaló que cuando hay caos o una situación que se sale de lo habitual, los guardias deben hacer un “sobreesfuerzo”.

En este sentido, reiteró, como ya adelantó a El Faro el pasado sábado, que los pasos fronterizos de Farhana y Barrio Chino no están preparados para dar fluidez a todas las personas que hay actualmente transportando mercancías, ya sea a pie o en coche, hasta Marruecos. Insistió en que hace años que llevan denunciando esta situación en Melilla.

También la AUGC subrayó que no hay efectivos suficientes para atender la entrada o salida de personas en los pasos fronterizos. De hecho, reiteró que la falta de personal es “sangrante”. Apuntó que en Barrio Chino se encuentran a veces que sólo hay dos agentes.

La asociación indicó que entiende la desesperación de las personas que se dedican al comercio atípico, pero apuntó que es injustificable el uso de la violencia por este colectivo.