Los hechos llevados ayer a juicio tuvieron lugar el día 5 de este mes en la calle General Macías

La magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Melilla dictó en la mañana de ayer una sentencia condenatoria por la que un joven de 19 años fue castigado a la pena de dos años de prisión. Fue condenado como autor de un robo con violencia que tuvo lugar el pasado día 5 de este mes, por la sustracción de un teléfono móvil.

El procesado, sin documentación ni permiso de residencia española, reconoció ante el tribunal los hechos que le llevaron hasta el banquillo de los acusados. Según el escrito del fiscal, sobre las 10:30 horas se aproximó a la víctima, una mujer que iba andando por la calle General Macías hablando por el móvil.

Aprovechando el despiste de la mujer, trató de cogerle el teléfono. La víctima, que se resistió a darle el móvil, inició un forcejeo con el procesado y, en consecuencia, acabó sufriendo lesiones en la mano. Tras hacerse finalmente con el dispositivo, según los hechos denunciados, el inculpado huyó en dirección a Melilla La Vieja.

El joven fue detenido esa misma mañana por los agentes de la Policía y la víctima lo reconoció como el autor del robo con fuerza. El teléfono sustraído, sin embargo, no apareció.

Suspensión de la pena

El fiscal no se opuso a la suspensión del ingreso en prisión del encausado, habida cuenta de que carecía de antecedentes penales y la pena no sobrepasaba los dos años de prisión. De lo contrario, no cabría posibilidad de suspensión.

La magistrada apercibió al procesado en la sala de que si delinquía en los próximos cuatro años, se le revocaría la suspensión del ingreso en prisión. De este modo, tendría que cumplir con los dos años de cárcel correspondientes a esta condena, además del castigo que conllevase el otro delito.

El joven también fue condenado a pagar una responsabilidad civil por valor de 195 euros. Asimismo, tendrá que indemnizar a la víctima por las lesiones leves ocasionadas en la mano con 180 euros. El fiscal apuntó que, en el caso de no pagar, interesaría su ingreso en prisión, pese a la suspensión.