• El presidente de la Ciudad afirma que España va a recurrir la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que ha condenado a nuestro país por la ‘devolución en caliente’ de dos inmigrantes

El presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, aseguró ayer que será necesario “subir la valla” más metros si finalmente se prohíbe el rechazo en frontera de los inmigrantes que saltan la alambrada entre Marruecos y Melilla. Indicó que si la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que ha condenado a nuestro país por la ‘devolución en caliente’ de dos inmigrantes en el 2014, se convierte en “dogma”, habrá que aumentar el número de metros de altura que tiene la valla.

Imbroda señaló que el criterio sobre cuándo llega a España un inmigrante que entra por la alambrada de forma irregular ha ido cambiando según la ONG o el tribunal que hable de este asunto.

El presidente de la Ciudad recordó que hace unos años se decía que si los migrantes tocaban la valla ya estaba en Melilla, en otras ocasiones, ha sido cuando se han quedado encaramados en lo alto de la alambrada y más adelante, cuando tocaban suelo.

Además, subrayó que España va a recurrir la sentencia y que ya se verá qué ocurre finalmente con este asunto. No obstante, Imbroda defendió la labor de la Guardia Civil en la valla y resaltó que “siempre actúa bien y dentro de la legalidad para defender la frontera de Europa”. Añadió que los guardias civiles “se están partiendo la cara” por realizar este trabajo.

El presidente del Gobierno local quiso reconocer a los agentes que están en la frontera, donde desarrollan su labor durante horas “intempestivas y penosas”.

Argumentó que su Ejecutivo siempre ha estado del lado de la Guardia Civil, incluso cuando algunos miembros del cuerpo han estado imputados por su trabajo en la frontera. “La Benemérita hace una labor que es necesaria para España y para el mundo occidental”, apuntó.

Por otro lado, Imbroda reconoció que este tipo de sentencias pueden “animar” a los inmigrantes a saltar la valla de Melilla.

Indicó que quizás sea un “efecto llamada” para las personas que están al otro lado de la frontera. Sin embargo, hizo hincapié en que hay otro sector que se puede ver beneficiado y son las mafias que están detrás de los saltos masivos y de la llegada de inmigrantes a la zona norte de Marruecos.

Ironizó con que ahora puede que las acciones de las mafias suban y que se invierta más dinero esta actividad delictiva. De hecho, Imbroda lamentó que haya ONGs que no quieran ver que hay crimen organizado detrás de los saltos a la valla y que sólo critiquen la actuación de la Guardia Civil.

El presidente subrayó que detrás de estas personas que llegan a Melilla de forma irregular hay “un camino tortuoso, agresiones, violaciones y dinero” que se lleva algún grupo mafioso.

En esta línea, el líder del Ejecutivo local instó a las ONGs que están trabajando en Melilla a que vayan detrás de la valla y mucho más lejos para ayudar de una forma cercana a los inmigrantes con el objetivo de que no tengan que salir de sus países de origen. Les animó a ir hasta Nigeria o Burundi. “El problema está allí y no en Melilla”, aseveró. Imbroda se preguntó qué tiene que hacer Europa ante la situación de países donde la renta per cápita será de 80 euros. Apuntó que España ya está colaborando con estos estados.

El presidente de la Ciudad concluyó que no es lo mismo ir a estos países que hacer una crítica y “pontificar”desde un mullido sillón occidental, en un Estado del Bienestar y a este lado de la valla.