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  • Ventura explica que se hace por la Operación Feriante para evitar que los niños vuelvan a intentar colarse

La Consejería de Bienestar Social de Melilla ha reforzado durante esta semana la atención a menores que llegan a sus centros de acogida para evitar que algunos de ellos vuelvan a abandonarlos, en su intento de esconderse en las atracciones de la feria de la ciudad para viajar como polizones en barcos a la península.

El consejero de Bienestar Social, Daniel Ventura, explicó ayer que el objetivo de esta medida es “mantener el máximo tiempo posible” en los centros a estos menores, para evitar que “al primer descuido” se vayan para volver a intentar meterse en las atracciones.

Para ello, la consejería ha aumentado estos días el número de trabajadores y el servicio de seguridad, con el fin de reforzar la atención “de primera acogida” a los menores, ha indicado el consejero en declaraciones a los periodistas.

Entre 30 y 35 niños

El principal centro de acogida en la ciudad, la Purísima, acoge ahora a entre 30 y 35 menores más que antes de la Operación Feriante, que han desarrollado entre el pasado lunes y ayer martes las fuerzas de seguridad para evitar que los inmigrantes se oculten en las atracciones que regresan de la feria de Melilla.

No obstante, el consejero explicó en declaraciones a El Faro que a lo largo de estos días se ha llegado a registrar el ingreso de hasta 70 niños, pero muchos de ellos no han querido permanecer en las instalaciones.

Sobre por qué la cifra de interceptados por parte de la Fuerzas de Seguridad es mayor que el número de menores ingresados, Ventura apuntó que muchos de los chicos han intentado varias veces colarse en las atracciones para tratar de llegar a la península, después de marcharse del centro una vez que ya los habían hallado.

Muchos de golpe

Por otro lado, el consejero señaló que durante estos días llegan muchos jóvenes a la vez. “Son muchos de golpe”, en un centro que ya acogía a 324 menores y ha llegado a cerca de 350 durante estos días.

Ventura comentó, asimismo, que algunas de estas entradas corresponden a menores que vuelven a intentar esconderse en las atracciones feriales, tras haber sido ya antes descubiertos por la Policía Nacional o la Guardia Civil y devueltos al centro.

El responsable de Bienestar Social apuntó, además, que se trata de chicos de 12 a 14 años, que “están en la calle”, muchos de ellos “en condiciones lamentables”.