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  • La víctima asegura que el acusado la persiguió y la insultó

Un hombre ha sido acusado de dos delitos: uno por supuestamente haber amenazado a su expareja diciéndole que la iba “a matar” y otro, por vejaciones. Por el primer delito, el Ministerio Fiscal y la acusación particular le piden un año de prisión, la prohibición de la tenencia de armas durante tres años, y una orden de alejamiento de 200 metros e incomunicación con la mujer por un periodo de tres años.

Por el segundo delito de vejaciones, al inculpado le reclaman veinte días de localización permanente y que no pueda acercarse a la expareja durante seis meses.

Perseguida

El juicio fue celebrado ayer en el Juzgado de lo Penal número 1 de Melilla. Los hechos sucedieron el 31 de julio, a las 22:30 horas. La víctima regresaba a su casa por la calle Universo y fue perseguida presuntamente por su exmarido, del que está divorciada hace dos años y con el que tiene tres hijos en común, de cinco, cuatro y tres años.

La mujer relató que aquella noche su ex la siguió hasta su domicilio y la amenazó diciéndole que la iba a matar. Además, aseguró que también la insultó. “Me llamó ‘guarra’, ‘puta’, ‘asquerosa’…”, detalló.

Y la perjudicada afirmó durante el juicio que no ha sido la primera vez que ha recibido insultos por parte de su expareja aunque en esta ocasión se ha atrevido a denunciarlo.

En la playa

Por su parte, el inculpado negó todos los hechos y haber insultado a su expareja, afirmando que aquella noche se encontraba en la playa de La Hípica junto a dos amigos, y acusó a la mujer de denunciarle porque quiere que a él se le dicte una orden de alejamiento y dinero.

El hombre explicó que ese día lo recogió en coche uno de sus amigos para ir a la playa y que, sobre las 23:30 horas, ese mismo chico lo llevó en su vehículo y lo dejó junto a la Plaza de Toros, porque su hermano vive allí.

El amigo que lo recogió declaró como testigo y contó durante el juicio que el 31 de julio estuvo con el acusado aproximadamente desde las 21:30 hasta las 23:30 horas. A preguntas del abogado de la acusación particular, respondió que no se habían llamado por teléfono aquel día para quedar porque siempre se encuentran en el mismo sitio.

Ante la negación de los hechos por parte del acusado, la fiscal indicó que la perjudicada es la madre de sus hijos. “¿Por qué se lo va a inventar?”, preguntó.

El acusado, en su derecho a la última palabra, solamente añadió que él quiere a sus hijos.