• La línea de La Cañada continuará sólo en horario de mañana porque la cooperativa asegura que no tiene suficientes recursos económicos para instalar las mamparas que eviten robos a los conductores

La Cooperativa Ómnibus de Autobuses (COA) de Melilla ha solicitado a la Ciudad subir el precio del billete cinco céntimos. El miembro del Consejo Rector de la empresa Antonio Montoya aseguró ayer a El Faro que se pasará de cobrar 85 a 90 céntimos de euro. Este incremento afectará a todos los usuarios de la COA, desde pensionistas a los que tengan la tarjeta monedero. Montoya subrayó que las tarifas llevan congeladas casi seis años y que necesitan actualizarlas para poder compensar los gastos del transporte con los ingresos.

El Boletín Oficial de Melilla (BOME) publicó ayer que se abre un plazo de diez días para que las asociaciones de consumidores y usuarios, así como otras organizaciones afectadas, puedan hacer sus alegaciones ante esta petición de la cooperativa. De hecho, se podrá consultar la información sobre este expediente en las dependencias de la Dirección General de Medio Ambiente de 9:00 a 13:00 horas.

Montoya también señaló que el coste del billete de autobús con la tarjeta monedero también subirá cinco céntimos, es decir, que en lugar de pagar 75 se abonarán 80 céntimos de euros.

Destacó que la COA aún tiene que solventar la deuda pendiente de otros años y el objetivo de la actual dirección es reducirla al máximo en este año para poder mantener unas cuentas lo más saneadas posible en los futuros meses. Insistió en que los ingresos tienen que subir para poder compensar los gastos que tiene actualmente este servicio.

De momento, este miembro del Consejo Rector indicó que no pueden asumir la compra de nuevos autobuses para reformar la flota actual, aunque sería necesario, ni tampoco pueden hacer otro tipo de inversiones.

De hecho, aunque esta prevista la adquisición de mamparas para instalarlas en los autobuses que cubren las líneas 5 y 6, no se van a poder adquirir. Montoya indicó que se trata de una compra que no pueden realizar ahora por la situación económica que tienen y, por ello, dejarán para más adelante el montaje de este sistema de protección para los conductores ante agresiones o robos.

Pero esto tiene una clara consecuencia: la línea 6 sólo seguirá funcionando por la mañana. El servicio de tarde y noche seguirá cortado. Fue en junio de 2016 cuando un chófer de la línea 6, que hace el recorrido de la plaza de Torres Quevedo a la frontera de Mariguari, fuera atacado por desconocidos que pretendían robarle la recaudación cuando el bus circulaba por el barrio de La Cañada. El conductor sufrió una herida en un antebrazo tras ser agredido con un machete. Un mes antes, en la línea 5 (plaza de Torres Quevedo-Cabrerizas), los autobuses que cubren esa ruta fueron apedreados por jóvenes durante dos noches seguidas en Tiro Nacional.