• De Castro avanza que la oposición presentará en septiembre un escrito para que se convoque una reunión

El diputado de Ciudadanos en la Asamblea de Melilla Eduardo de Castro anunció ayer que el jueves consiguió el “compromiso” del consejero de Medio Ambiente, Manuel Ángel Quevedo, para celebrar una reunión para que se firme el Pacto por la Movilidad por todos los partidos y colectivos de la ciudad.

De Castro, que indicó que anteayer hubo Comisión de Medio Ambiente, avanzó que los partidos de la oposición presentarán en septiembre un escrito para solicitar que se convoque esa reunión para poder empezar a trabajar para la firma del Pacto por la Movilidad.

El diputado recordó que en 2013 se redactó el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de Melilla con el fin de consensuarlo con todos los partidos políticos y colectivos de la ciudad, algo que Eduardo de Castro calificó como una buena idea. Sin embargo, Melilla con Bici y Guelaya-Ecologistas en Acción presentaron alegaciones que luego fueron rechazadas por el Gobierno local, que dio el visto bueno al plan al año siguiente “de manera unilateral y en solitario”.

El PMUS contempla tres fases: la propia aprobación del plan, la firma del Pacto por la Movilidad y la creación de un foro de participación.

De Castro señaló que por eso se intentó arrancar del consejero el compromiso para comenzar a trabajar para hacer realidad la segunda fase.

Explicó que Quevedo quiere contar también con empresarios y comerciantes, algo que De Castro vio positivo para que se pueda tener el mayor número de opiniones posible. El diputado de C’s aseguró que si el consejero se mantiene en esa posición, tendrán el apoyo de la formación naranja.

Sin embargo, criticó que la Ciudad no esté dando voz a la Mesa por la Movilidad porque, según dijo el consejero, no cuenta con CIF. “Es absurdo. Los que participamos, sí tenemos CIF”, respondió De Castro.

En cuanto a la iniciativa del Metro Minuto (un mapa que indica la distancia y el tiempo aproximado necesario para cubrir trayectos a pie), De Castro la valoró positivamente pero añadió que no servirá de nada si luego los ciudadanos se encuentran con una acera rota o sin accesibilidad, porque acabarán finalmente utilizando el coche para desplazarse.