• El trabajador formaba parte de la plantilla del Comedor Social San Francisco, que gestiona la empresa desde 2016

UGT acusó ayer a Serunion de llevar a cabo un despido improcedente a uno de sus trabajadores por cuestiones sindicalistas. El empleado afectado formaba parte de la plantilla del Comedor Social San Francisco, un servicio que gestiona la empresa desde que se hizo con el contrato en 2016. Según el sindicato, Serunion habría tratado de realizar este despido de forma encubierta al comunicar a su empleado un “traslado forzoso” de forma injustificada a Badajoz, ciudad donde el afectado no tiene ningún vínculo familiar ni laboral.

Esta denuncia fue comunicada ayer en una rueda de prensa por parte del secretario general de la Federación de Servicios de Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT, José Luis Faus, y la secretaria de Acción Sindical y responsable de la sección de Hostelería y Turismo, Dolores Bueno. Junto a ellos se encontraba el empleado afectado y responsable de los trabajadores del Comedor San Francisco, Tarik El Kamboui.

Las acusaciones

De acuerdo con UGT, Serunion acusa a El Kamboui de llevar a cabo tareas de carácter sindical durante su horario de trabajo en el comedor social, algo que el sindicato ha tachado de acoso. Según la organización de trabajadores, todas las labores que El Kamboui ha realizado para UGT han sido justificadas y se han desarrollado en el tiempo establecido para ello, sin que afectara de ninguna manera a su trabajo diario ni repercutiera de alguna manera en la empresa contratante.

El afectado se encontraría ahora mismo en una situación “de vacaciones” hasta que la empresa confirme el despido al negarse a trasladarse a Badajoz. Por otro lado, Serunion debería al menos unos 300 euros a El Kamboui en concepto de horas extras, entre otras pagas atrasadas.

Más quejas

Las críticas del sindicato van mucho más allá y también tratan la gestión del servicio de restauración que está desarrollando la empresa en el Comedor San Francisco. UGT se percató que en enero Serunion no pasó a sus trabajadores el calendario ni el horario de los turnos, además de que descuidó la reposición de los elementos del botiquín sanitario y dejó de pagar la incapacidad temporal a todos los trabajadores que la necesitaban.

Ante esta situación, UGT comenzó las negociaciones con la empresa para que dejara la gestión del centro. Por ello, contactó con la Consejería de Bienestar Social y comunicó las circunstancias a Inspección de Trabajo. Entre otras cosas, el sindicato señaló que Serunion habría negado el reconocimiento y la asistencia sanitaria a sus trabajadores, además de no haberles abonado el importe correspondiente a las horas extraordinarias realizadas desde el año pasado. A todo ello añadió la falta de material de seguridad en las cocinas del centro y las deficiencias de otros enseres.

Este diario intentó contactar con el consejero de Bienestar Social, Daniel Ventura, para tratar las negociaciones comentadas por UGT. Sin embargo, este responsable no pudo atender la llamada.