• El presidente dice que hay algunos “mentirosos” que buscan hacer creer que los “cristianos son malos” y no dejan a los musulmanes vivir sus tradiciones l Recuerda que en Ceuta no pasan animales de Marruecos

“No hay ninguna animadversión contra los borregos marroquíes”. Así lo aseguró este fin de semana el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, que insistió en que lo único que está haciendo el Gobierno con las limitaciones a la hora de pasar los corderos por la frontera es cumplir con la legalidad.

Imbroda lamentó que haya algunos que están intentando aprovechar la situación para intentar hacer creer a una parte de la sociedad melillense que “los cristianos son malos porque no dejan a los musulmanes cumplir con sus tradiciones”. El presidente dejó claro que no hay nada de verdad en eso, porque ni la Ciudad ni la Delegación del Gobierno quieren poner trabas a la celebración del Aid El Quebir. “Yo respeto muchísimo la Pascua Grande y quiero que se pase en las mejores condiciones del mundo”, aseveró el máximo dirigente del Ejecutivo local.

El presidente de la Ciudad tachó de “mentirosos” a todos los que están tratando de generar polémica con este asunto. “Vamos a tener la fiesta en paz”, pidió Imbroda al tiempo que reclamó que se deje de sembrar la conflictividad con este asunto.

El máximo dirigente del Gobierno melillense señaló que en Ceuta, por ejemplo, hace años que no pasan borregos desde Marruecos para el Aid El Kebir y los ciudadanos celebran igualmente la festividad. Asimismo, dijo que en el conjunto del país hay alrededor de 1,5 millones de musulmanes que también festejan la Pascua Grande sin sacrificar corderos marroquíes, sino de otro origen.

Por tanto, Imbroda consideró que en Melilla también se puede vivir esta tradición con normalidad independientemente de que los borregos que se sacrifiquen vengan o no vengan del país vecino. El presidente insistió en que lo único que se está exigiendo es que se cumpla con la legalidad y señaló que se hará todo lo necesario para cumplir la normativa.

Hay que recordar que el año pasado se prohibió el paso de borregos de Marruecos tras la declaración de un brote de fiebre aftosa en el país vecino. Desde diversas entidades, entre ellas Coalición por Melilla (CpM), criticaron esta decisión y consideraron que instalando puestos de inspección en la frontera podía garantizarse que los animales entraran sin problemas.

Este año, el delegado del Gobierno, Abdelamlik El Barkani, anunció que se iba a permitir la entrada de los animales tras llegar a un acuerdo con el Ministerio de Agricultura y Marruecos. Eso sí, El Barkani indicó que los animales sólo podrán entrar en partidas comerciales, es decir, a través de una ganadería que los importe, y no con particulares como se había venido haciendo hasta ahora.

Ante este anuncio, el presidente de Coalición por Melilla (CpM), Mustafa Aberchán, dijo esta misma semana que se presentarían alegaciones a la orden ministerial de Agricultura que regula el paso de los animales y que han pedido permiso para organizar tres concentraciones y una caravana informativa entre julio y agosto. Tampoco descartan emprender acciones legales contra una decisión que creen que atenta contra los derechos fundamentales de los musulmanes. El cepemista quiere que se permita la entrada de los borregos como se había hecho tradicionalmente.

Los últimos en sumarse a la polémica han sido los ganaderos, a través de la asociación profesional Unión de Uniones de Ganaderos y Agricultores, que quieren que la regulación sea aún más restrictiva y no se permita la entrada de los borregos bajo ninguna circunstancia. Advierten de que si se decreta un brote de fiebre aftosa en nuestra ciudad, esto afectaría al sector en todo el país.