• El consejero dice que el hecho de que Catalá haya abordado el asunto demuestra el compromiso que hay

El consejero de Bienestar Social, Daniel Ventura, se mostró ayer esperanzado de que las reuniones con los responsables del Gobierno de Marruecos en las que se está abordando el tema de los menores extranjeros den buenos frutos. Ventura hizo referencia al encuentro que mantuvo el lunes el ministro de Justicia, Rafael Catalá, y en el que entre otros asuntos, se abordó el de los niños. El consejero señaló que esto demuestra la preocupación que hay por parte del Gobierno central de solucionar este asunto. Asimismo, resaltó el cambio de tendencia que parece que se está produciendo desde el lado marroquí.

Ventura aseguró que tanto la Ciudad como el Ejecutivo central llevan años trabajando para intentar que el convenio de repatriación con Marruecos se aplique. Sin embargo, hasta ahora no habían encontrado buena disposición por parte del Gobierno del país vecino. Ahora, hace sólo unos meses el primer ministro marroquí reconoció por primera vez que tienen un problema con estos menores, algo que para el consejero puede acarrear un cambio en las relaciones entre ambos países en esta materia.

El responsable del área de Bienestar Social insistió en que la única solución real que hay a este asunto es que se aplique este convenio, más aún después de que el resto de autonomías hayan mostrado su negativa a colaborar con Melilla para acoger a algunos de los menores que llegan a nuestra ciudad.

El consejero indicó que el encuentro de Catalá, unido al que está previsto que se mantenga los días 12 y 13 de este mes entre la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Marina del Corral, y el primer ministro marroquí, puede traer buenas noticias para nuestra ciudad.

Ventura aseguró que es optimista con este asunto y que si hay voluntad por parte de ambos países se podrán adoptar medidas. Hay que recordar que el consejero ya ha dicho en varias ocasiones que no se trataría de devoluciones, sino de repatriaciones en las que se garantizarían todos los derechos del menor. Además, una de las opciones que baraja España es la apertura de centros de acogida en el país vecino de gestión conjunta, lo que facilitaría a nuestro Gobierno la realización de un seguimiento de estos niños una vez que estén fuera de nuestras fronteras.

El consejero insistió en que Melilla no puede hacer frente al gran aumento de entrada de menores que se ha producido en los últimos tiempos. Aseveró que tratan de cubrir todas las necesidades de los niños acogidos, alrededor de 500, pero que faltan recursos materiales y humanos para darles un servicio óptimo.

El responsable del área de Bienestar Social recalcó que estos niños son hijos de Marruecos y que el país vecino tiene que hacerse cargo de un problema que surge en su territorio. Asimismo, consideró que hace falta trabajar con las familias para que sean conscientes de que la mejor salida para estos niños no es traerlos a la ciudad para  que después intenten huir hacia Europa, en muchas ocasiones poniendo en riesgo sus vidas.

“Al final habrá una desgracia en el puerto”

El consejero de Bienestar Social, Daniel Ventura, lamentó ayer el accidente que se produjo con un polizón en la zona de seguridad del puerto. El consejero dijo que independientemente de que el chico fuera mayor o menor de edad (tiene más de 18 años), es una pena que se produzca un incidente de este tipo y señaló que si la situación sigue así algún día habrá que lamentar una desgracia mayor, porque estas personas ponen en peligro su vida. Asimismo,  Ventura aprovechó para pedir a la ciudadanía que evite la criminalización de los menores extranjeros. Señaló que tanto cuando se dan casos de polizones, como en muchas otras ocasiones, los melillenses han tomado por costumbre dar por hecho que son menores de edad, algo que no siempre es así. Recalcó que hace falta una mayor conciencia y que la ciudadanía se haga cargo de que en la mayoría de los casos estos niños no acompañados tienen una vida totalmente normalizada.