• “No hay motivos para alarmar por el nivel de capacitación del personal o del equipamiento”, afirmó

El director territorial del Ingesa, Francisco Robles, aseguró ayer que “no hay motivo de alarma ni para estar inquietos por el nivel de capacitación de personal o del equipamiento de la sanidad pública”. Pidió calma a los ciudadanos, tras conocerse la semana pasada el fallecimiento de una melillense embarazada de 34 años y el de una niña en enero tras ser ambas dadas de alta del Comarcal.

Robles aseguró que últimamente hay un “intento de menoscabar la confianza de los melillenses en la asistencia pública”.

El director territorial del Ingesa destacó que se producen miles de atenciones sanitarias y que los profesionales las afrontan con “excelente resultado y plena satisfacción de los usuarios”. No obstante, reconoció que eso no quita que puedan ocurrir casos como el de Dina, la embarazada que falleció hace una semana.

“Habrá que investigarlo y según sus conclusiones, depurar las responsabilidades que sean precisas”, aseveró Robles.

El director territorial del Ingesa realizó una defensa de la sanidad pública y de los profesionales que forman parte de ella. Subrayó que la realidad de esas asistencias avalan su trabajo.

En este sentido, desde el instituto se argumentó que se producen unas 63.000 atenciones en Urgencias del Comarcal de las que sólo un 9% acaba en ingreso. Es la respuesta a las críticas recibidas por muchos melillenses por no dejar en observación a Dina.

Un mensaje de tranquilidad

“Quiero mandar un mensaje de tranquilidad y confianza a los melillenses de que su salud está en buenas manos”, insistió.

Robles aseguró que comprende que haya una cierta alarma tras estos dos sucesos. Sin embargo, subrayó que el Ingesa ha salido a ofrecer información para que se vea la transparencia absoluta que hay en estos casos.

Asimismo, la comparecencia de Robles y también del gerente del Área Sanitaria, Pedro Villarroel, ayer por la mañana para hablar de este tema, busca detener que algunas personas “quieran poner en solfa nuestro sistema sanitario”.

El director territorial subrayó que es cierto que hay que mejorar algunas cuestiones, pero aseveró que se ha evolucionado positivamente en los últimos años tanto en el aumento de plantilla como de equipos tecnológicos.

Robles apuntó que no hay una campaña contra la sanidad pública, aunque resaltó que se está tratando de “menoscabar” esa confianza y en poner “entredicho” a los sanitarios por parte de algunas personas.

Por otro lado, el director territorial del Ingesa insistió en que, tanto por el juzgado como por las comisiones de investigación que tiene en marcha el hospital, si hay que depurar responsabilidades, se realizará con el rigor adecuado.

Por último, Robles quiso reconocer la actitud del marido, la familia y el abogado de Dina en estos momentos duros y complicados.

El director del Ingesa sostiene que no hubo prevaricación al no sancionar a unos médicos

El director territorial del Ingesa, Francisco Robles, respondió ayer a la acusación del PSOE, que indicó hace unos días que presentaría una denuncia en la Fiscalía por un presunto delito de prevaricación al no haber abierto expediente disciplinario a tres médicos que han sido condenados.

Robles aseguró que desconoce si los socialistas han presentado ya esta demanda. No obstante, subrayó que es “un caso claro de judicialización de la política”. Señaló que no se comprende por qué, si el PSOE ha preguntado este asunto en el Senado, va a poner ya una denuncia al respecto sin tener la respuesta.

El director territorial del Ingesa afirmó que no hay prevaricación porque las faltas de estos médicos estaban prescritas.

Explicó que “en marzo de 2011, cuando ocurrieron los hechos, no se abrió el expediente disciplinario correspondiente para paralizar este tema y evitar que corrieran los tiempos”. Recordó que él es director desde febrero de 2012. “Malamente iba yo a realizar esa actuación. Tendrán que mirar para otro lado”, añadió. Robles comentó que las diligencias judiciales también se abrieron en el 2011, por lo que sólo tuvo noticias de los casos en octubre de 2015, cuando salió publicada la sentencia. En este sentido, subrayó que pidió en ese momento al juez la sentencia por si hubiera que tomar medidas disciplinarias contra los facultativos. Sin embargo, el director territorial comentó que tanto los servicios jurídicos del Ingesa en Melilla como a nivel nacional le indicaron que este asunto había prescrito. Por lo tanto, resaltó que sí hubiera cometido prevaricación en el caso de que hubiera abierto esos expedientes disciplinarios. Robles rechazó la acusación del PSOE y aseveró que, si es necesario, hará llegar todos estos datos a la Fiscalía.

En cuanto a otros expedientes “que se han intentado usar como arma arrojadiza”, apuntó el director territorial, está a tiempo de instar su apertura.