• Golpeó al niño en la cabeza y le sustrajo varias prendas. Tendrá que resarcirle con el pago de 230 €

En uno de los juicios celebrados ayer en el Juzgado de lo Penal número 2 de Melilla, un hombre fue condenado a un año de prisión por haber cometido un robo con violencia a un menor extranjero acogido en el centro de La Purísima.

Los hechos tuvieron lugar el pasado día 8 en las inmediaciones del citado edificio. El inculpado, cuyas iniciales son H. E., se aproximó al menor y, con ánimo de robarle, lo llamó aparte para evitar que éste pudiera recibir ayuda de otros chicos que se encontraban en la zona.

De esta forma, acometió al menor, al que empezó a “golpear en la cabeza”, según consta en el atestado policial. Los puñetazos le causaron lesiones leves.  H. E. le robó al niño “los pantalones, una camiseta, las zapatillas y una sudadera”.

Reconoce los hechos

La defensa del acusado alcanzó con el Ministerio Fiscal un acuerdo de conformidad, basado en que su cliente reconociera los hechos que se le imputaban. La acusación pública solicitaba en principio que la juez le impusiera dos años de cárcel por los delitos de robo y lesiones. Sin embargo, el hecho de que H. E. admitiera su culpa en lo ocurrido motivó que la fiscal rebajara la pena reclamada a un año de cárcel.

Sin antecedentes

Al no tener antecedentes penales y ser la condena impuesta inferior a los dos años de prisión, la legislación vigente permite que el condenado no tenga que ingresar en el centro penitenciario. No obstante, si dentro de un plazo de dos años, a contar desde ayer, esta persona volviera a cometer un delito, sí tendría que ingresar en prisión, donde cumpliría la condena por esa eventual conducta más la pena de un año que se le ha impuesto por el robo con violencia al menor.

De lo que no se librará H. E. es de indemnizar a su víctima por el robo y las lesiones causadas. De esta manera, deberá abonarle 180 euros por las heridas que le provocó al golpearle a puñetazos, así como otros 50 euros en concepto de indemnización por los efectos sustraídos.

La juez aplicó el artículo 237 del Código Penal por el delito de robo y el 147.2 por el de lesiones.