• La madre de la niña que falleció a las pocas horas de recibir el alta declaró ante la jueza que una sanitaria con hiyab le aseguró que era pecado

María José Fernández, la madre de Nayra, la niña de 3 años que falleció horas después de ser dada de alta del Comarcal, declaró ayer ante la jueza que lleva su caso. Le explicó que cree que la “manipularon para que no diera su consentimiento a la autopsia”. Así lo destacó el abogado de la familia, Francisco Parres, que afirmó que la madre de Nayra estaba con una desconocida en una sala cuando recibió la noticia del fallecimiento. “Tuvieron esa precaución”, aseveró el letrado y añadió que fue esa mujer quien le dijo que practicar “la autopsia es haram (pecado)”.

Parres subrayó que los padres de esta pequeña no tienen mucha formación y que son musulmanes practicantes. Señaló que desconocían en qué consistía exactamente una autopsia. Cuando vieron que una mujer musulmana les decía que era pecado, tomaron la decisión de no practicarle esta prueba y, por ello, en un principio se negaron y enterraron a la niña sin más.

Hiyab y bata blanca

El abogado comentó que la madre de Nayra describe a esta señora como una mujer que viste con hiyab, lleva una bata blanca, una tarjeta de identificación en la solapa y un fonendoscopio. No sabe quién es, pero afirmó que podría identificarla.

Fue esta señora, nada más recibir la noticia de la muerte de la niña, quien le dijo a María José que su pequeña era un ángel. Incluso le aseguró que con la autopsia le iban a abrir la cabeza y no querrían enterrarla así.

El abogado también comentó que fue días más tarde, una vez que los padres hablaron con el otro abogado, Mohamed Bussian, cuando comprendieron que la autopsia no es un pecado para los musulmanes y en qué consistía.

Reclaman la necropsia

De hecho, los letrados van a presentar de nuevo esta semana otro escrito pidiendo la jueza que dé la orden para practicar la necropsia al cuerpo de Nayra. Parres señaló que con el rito musulmán el cuerpo sólo se envuelve en sábanas y está en contacto directo con la tierra, por lo que el proceso de descomposición es más rápido.

La familia teme que se pierdan pruebas e incluso no se pueda averiguar, por el paso del tiempo, la causa de la muerte de la niña.

En este sentido, Parres indicó que pudo hablar con la jueza sobre el tema y le aseguró que aún se está investigando este suceso. Sin embargo, para el abogado, no es incompatible autorizar la necropsia con continuar las diligencias. Aseveró que no puede esperar más tiempo para realizarle estas pruebas al cuerpo de Nayra.

Le extraen mucosidades

El abogado aseguró que, cuando tengan el expediente médico de la pequeña, van a buscar a un especialista independiente para que lo revise con detalle.

No obstante, apuntó que le llama la atención que la segunda vez que la madre de Nayra lleva a la niña al Comarcal es cuando los sanitarios le introducen un tubo y comienzan a extraerle mucosidades. Se preguntó por qué no realizaron esta acción la primera vez.

Parres reiteró que ante la negación de la madre de Nayra, los médicos no deberían haberle dado el alta a la pequeña. Cree que hay “al menos culpa civil” de los facultativos” porque aseveró que no se dieron todos los pasos correctos en este caso.

“Hay indicios peculiares y sospechosos”, puntualizó el abogado, porque no se informó al juzgado de la muerte de la niña, porque hasta ayer no se ha entregado el expediente médico a la familia y porque no se ha practicado aún la necropsia al cuerpo.

Por último, criticó que el Ministerio Fiscal “tuviera poco interés” en defender los intereses de la menor durante la declaración de la madre ante la jueza del caso.

Reunión con el gerente para ver el expediente médico

El abogado Francisco Parres aseguró que hoy la familia de Nayra se reúne con el gerente del Comarcal, Pedro Villarroel, para que les dé una copia del expediente médico. El letrado se preguntó por qué el Ingesa ha tardado dos semanas en facilitarles esta información, cuando no se tarda más de diez minutos en realizar esta fotocopias. “¿Qué están haciendo con el expediente médico?”, se cuestionó Parres que subrayó la importancia de que conste que Nayra estuvo otras veces ingresada por una bronquitis.

El Comarcal “debió informar” de esta muerte

El abogado Francisco Parres destacó que el Hospital Comarcal “debió informar” al juzgado de la muerte de Naira. Afirma que había materia judicial en este caso cuando se le da de alta y pocas horas más tarde fallece al volver al centro hospitalario. Subrayó que si hubiera llegado la situación a los tribunales, el juez o la Fiscalía hubieran exigido una autopsia y la prueba se habría realizado aún sin el consentimiento de la familia.