• En adelante, la entidad eclesiástica repetirá la actuación el segundo miércoles de cada mes

Cerca de una veintena de personas respondieron al llamamiento de Cáritas y se concentraron ayer en la plaza Menéndez Pelayo, en señal de protesta por la situación de los refugiados sirios en Europa. Con este objetivo, la entidad organizó un círculo de silencio de 30 minutos de duración, que  fue, no obstante, precedido y finalizado con la lectura de dos manifiestos diferentes.

Manifiestos

“Llevamos apenas once días del año 2017 y muchas noticias de inmigrantes y refugiados han llenado las redes sociales, la televisión e incluso algunas portadas de nuestros periódicos locales”, comenzaba el primero de los dos documentos. El texto incluía palabras de crítica hacia los medios de comunicación y denunciaba las “deplorables” condiciones de vida a las que son expuestos los inmigrantes procedentes del país mediterráneo.

El manifiesto concluía con una mención a los campos de refugiados y a las gélidas temperaturas a las que se han enfrentado en las últimas semanas, representando  imágenes que, según Cáritas, “recuerdan a la Europa de la Segunda Guerra Mundial”.

El segundo texto, leído tras los 30 minutos de silencio, se focalizó, asimismo, en la figura de los menores, quienes, de acuerdo a las palabras del documento, “son quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración, casi siempre causada por la violencia, la miseria y las condiciones ambientales”.

La próxima, el 8 de febrero

Cáritas confirmó ayer a El Faro que, en adelante, repetirá el círculo de silencio el segundo miércoles de cada mes “de forma indefinida”. La próxima concentración, así pues, será el 8 de febrero y se centrará, nuevamente, en el problema de la inmigración.