• El cepemista quiere que tanto Imbroda como Zoido den explicaciones

El presidente de Coalición por Melilla (CpM), Mustafa Aberchán, advirtió ayer de que el caso del menor encontrado en la bodega de un avión, que pretendía viajar como polizón, pone en evidencia el riesgo que existe de “una desgracia de nivel internacional” en el aeropuerto de la ciudad. El cepemista se preguntó qué hubiera pasado si alguien le hubiera pagado al joven por entrar con una maleta llena de explosivos en el avión.

“Podríamos estar en un escenario de una desgracia de nivel internacional”, recalcó.

Por ello, Aberchán pidió que se lleven a cabo las mejoras necesarias en la seguridad del aeropuerto, después de que el lunes el delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, declarara que no funcionan todos los sensores de detección de movimiento en la valla perimetral y que está pendiente también la instalación de más cámaras.

Aberchán denunció la “gravedad” de esta situación, ya que hace seis meses la empresa estatal de aeropuertos Aena ya constató que eran necesarias mejoras, pero “ha tenido que ser un menor (finalmente mayor de edad) el que haya puesto al descubierto la inseguridad”.

Al respecto, el cepemista se preguntó cómo es posible que a algunos pasajeros se les exija quitarse “hasta los calzoncillos” en el control de acceso al avión mientras “por la puerta de atrás” puede acceder un menor.

Aberchán recordó que en todo el país está activado el nivel cuatro de alerta reforzado, pero dijo que la seguridad en el aeropuerto de una ciudad fronteriza como Melilla “ha quedado al descubierto por un simple menor (finalmente mayor)”.

El líder de CpM reclamó responsabilidades políticas y que el presidente de la Ciudad, el popular Juan José Imbroda, convoque la Junta de Seguridad para estudiar medidas que eviten este tipo de sucesos.

Aberchán aseguró que CpM ha contactado con partidos con representación en el Congreso de los Diputados y uno de ellos, que ha preferido no especificar, tiene previsto presentar durante esta misma jornada una iniciativa parlamentaria para el que Gobierno ofrezca explicaciones sobre este suceso.

Los intentos de menores extranjeros no acompañados de viajar a la península como polizones en aviones son poco habituales en el aeropuerto de Melilla, al contrario de lo que ocurre con los barcos que parten del puerto de la ciudad, donde al año pasado la Guardia Civil rescató a más de 1.500 que lo intentaban.