• Ocurrió el mediodía de ayer en la calzada en dirección a la Plaza de España. Según Fomento, se debe a filtraciones de agua. Se ha acordonado una zona de 30 metros de largo y cinco de ancho

Sobre el mediodía de ayer se produjo un socavón en uno de los carriles de la avenida de la Marina Española. En concreto, en el derecho en dirección a la Plaza de España, justo delante de la central de Endesa.

La oquedad en la calzada tiene forma triangular  y el lado más largo tendrá cerca de metro y medio de largo. La profundidad oscila según en que parte, y en la más larga puede alcanzar un metro.

Rápidamente se desplazó al lugar una dotación de los Bomberos, así como agentes de la Policía Local, para acotar la zona afectada y hacer una primera comprobación del alcance de los daños.

“Hay que traer más vallas”, dijo uno de los Bomberos al observar que desde el socavón nacían grietas de varios metros de longitud que surcaban el pavimento.

Pronto llegó hasta la zona Eduardo Ganzo, director general de Obras Públicas de la Consejería de Fomento, quien examinó la oquedad producida. Según explicó a El Faro, se ha debido a “filtraciones, parece que de agua o de lluvia”. En este sentido, subrayó que dichas filtraciones podrían estar dándose desde hace tiempo, pero que los aguaceros sufridos el pasado mes en la ciudad han podido hacer el resto.

Eduardo Ganzo y otros técnicos comprobaron que el pavimento afectado alcanzaba más de 20 metros de largo, por lo que empezaron a tomarse las primeras medidas de prevención.

Retirada de vehículos

Junto al agujero en la calzada había estacionada más de una decena de vehículos en batería, cuya retirada era necesaria para completar el acordonamiento de la zona. Muchos de sus propietarios eran trabajadores de la central de Endesa, que poco a poco fueron llegando para mover sus automóviles fuera de la zona afectada.

No obstante, no pudo ser localizado el dueño de uno de los coches, por lo que fue necesario traer una grúa para mover el automóvil unos pocos metros, ya fuera de la parte dañada por las grietas.

Uno de los primeros cargos de la Ciudad en acudir a verificar lo ocurrido fue Francisco Villena, viceconsejero de Control y Gestión de Servicios, quien celebró que no se hubiera producido “ninguna desgracia personal” al hundirse esa parte de la calzada.

Aunque Villena aclaró que este asunto es competencia de Fomento (la viceconsejería que dirige está integrada en el área de Medio Ambiente), adelantó a El Faro que habría que picar el pavimento afectado para comprobar el alcance de los daños y después, proceder a su “endurecimiento con hormigón”.