• Melilla ConBici considera que las medidas para reducir el uso del coche en El Real no están teniendo el impacto deseado. Cree que el fallo está en el diseño de algunas vías

Con la intención de dar más protagonismo y seguridad al peatón y de disminuir el tráfico de vehículos a motor en las zonas más próximas a los centros educativos, la Consejería de Medio Ambiente ha llevado a cabo en los últimos meses diversas actuaciones en el barrio del Real, principalmente en la calle La Legión, enmarcadas en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS).

Reubicar jardineras para evitar que los coches aparquen en las aceras o en los pasos de peatones, así como la instalación de la señal de tráfico S-28 (hace más de un año) son algunas de las medidas llevadas a cabo. Sin embargo, la asociación Melilla ConBici asegura que dichas actuaciones no están teniendo el efecto deseado. Consideran que, aunque la presencia de coches se ha reducido levemente, el plan de movilidad urbana diseñado para El Real funciona a medio gas.

El presidente de la entidad,  José Emilio Pérez, cree que los conductores siguen circulando a velocidades elevadas, no respetan las señales de ‘Stop’ y no se detienen ante un paso de cebra. “Son algunas de las infracciones más habituales. En Melilla se conduce de memoria”, dice. Lamenta que muchos de los que se mueven en coche por el barrio tienen una “actitud vial” poco respetuosa con el peatón.

Asegura que precisamente estas actitudes irresponsables son la causa principal de los incidentes. Recuerda que los conductores tienen que convivir con los  peatones y que sus actitudes son determinantes a la hora de evitar  los accidentes que se producen.

Diseño

Melilla ConBici no quiere cargar toda la culpa a los conductores. Señala que el “diseño inadecuado” de algunas vías o la falta de conocimiento explican en buena medida estos comportamientos viales incorrectos. “La calle La Legión es una vía residencial. Siempre tiene preferencia el peatón. No tiene sentido que esté marcada con varios ceda el paso”, apunta. “Así, le damos más poder al conductor”, añade. Pérez explica que la señal S-28, ubicada en la entrada de calle La Legión, advierte al conductor que va a pasar a una zona en la que no se puede circular a más de 20 kilómetros por hora.

Recuerda además, que se trata de un señal de tráfico fácilmente reconocible. En la misma  se puede ver sobre un fondo azul a un peatón paseando, un niño corriendo tras un balón, un coche estacionado y una casa. “La prioridad en la calle, sin ser peatonal, la tendrán los viandantes. Eso sí, sin entorpecer la circulación de los vehículos”, concreta.

Para convertir el barrio en un eje cívico en el que los ciudadanos se sientan cómodos paseando o sobre dos ruedas, Pérez propone que se corte el tráfico a la altura del colegio de El Real. Una medida que no sólo ayudaría, bajo su punto de vista, a disminuir el tráfico y a incrementar la seguridad de los peatones, sino que serviría como ejemplo para los más pequeños, siendo además los principales beneficiados.

Finalmente, insistió en la importancia de la realización de un estudio “integral” del barrio para que la reducción del tráfico no se centre únicamente en la calle La Legión. “En el barrio del Industrial ya se ha conseguido”, apunta. “Si dejamos de abusar del coche en gran parte de la ciudad habrá una mayor fluidez y el factor de riesgo será menor”, sentencia.