• Los niños del Monte María Cristina recuperan la sonrisa tras la rehabilitación del parque infantil. El área de recreo fue objeto de un incendio provocado el pasado mes de junio

Ha transcurrido medio año desde que el parque infantil del Monte María Cristina fuera pasto de las llamas. Fue un incendio provocado por tres hombres que pudieron ser identificados y arrestados por la Policía a finales del pasado junio, pocos días después de cometer la fechoría. Los vecinos del barrio recuerdan bien la madrugada del suceso, cuando muchos de ellos acudieron a sofocar el incendio mientras esperaban la llegada de los Bomberos.

El parque infantil había sido inaugurado en diciembre de 2015 y, justo un año después, vivió una segunda inauguración. A mediados del mes pasado, el consejero de Medio Ambiente, Manuel Ángel Quevedo, anunció que se estaban concluyendo las obras de rehabilitación de esa área, que tuvieron un coste de casi 54.000 euros. Ese importe, por cierto, le será exigido a quienes incendiaron las instalaciones.

De esta forma, el Monte recibió su particular regalo de Navidad, pues fue en estas fechas cuando tuvo lugar la reapertura de la zona de recreo infantil.

Satisfacción entre los vecinos

El Faro se ha desplazado al lugar, que hasta hace poco tiempo era un espacio cubierto por el manto negro que habían dejado las llamas. Donde antes había un suelo mugriento y pegajoso a causa de la acción del fuego, ahora se levantan columpios, toboganes y otros entretenimientos donde los pequeños del barrio vuelven a disfrutar y a sonreír.

“El parque lleva unos pocos días abierto y los chavales están muy contentos”, cuenta a este periódico el dueño de una tienda de comestibles próxima a la zona infantil. Otros vecinos celebran igualmente la rehabilitación del parque, que luce un perfecto estado de limpieza.

“Han contratado a un chico del barrio que se ocupa de limpiarlo todos los días”, relata uno de los lugareños. Ésta era precisamente una reivindicación de la gente del Monte María Cristina: que se diera empleo a los jóvenes del barrio en las tareas de mantenimiento del parque.

Mohamed es uno de los vecinos que más reclamaron que se diera empleo a los jóvenes del Monte en las labores de limpieza de la zona infantil. “Sí, es verdad que han contratado a un vecino del barrio para que limpie el parque”, cuenta satisfecho a El Faro. La satisfacción es doble: por un lado, se debe a que uno de sus vecinos se ocupe del mantenimiento del área infantil; por otro, porque él mismo ha encontrado otro trabajo recientemente.

“A ver cuánto dura”

Frente al parque infantil, hay una mesa de ping-pong sobre la que varios niños están sentados pasándose chapas de un lado a otro de la red. Así sustituyen a las raquetas y las pelotas. Todos están felices por la reapertura del área de juegos, pero alguno de ellos desconfía. “A ver cuánto dura”, dice una niña.