• El suceso ocurrió en la mañana del martes, según Comandancia. El agresor trató de pasar por una zona no habilitada y huyó a Marruecos tras golpear al agente. AUGC critica que no se cortase el tránsito fronterizo

Un agente de la Guardia Civil fue agredido en la mañana del martes por un hombre que pretendía colarse en el puesto fronterizo de Barrio Chino por una zona no habilitada al tránsito de peatones. Fuentes de la Comandancia de la Benemérita en Melilla confirmaron a El Faro el suceso y explicaron que el guardia recibió dos patadas tras impedir el paso al individuo en cuestión, un joven de nacionalidad marroquí.

Las fuentes contactadas del Instituto Armado especificaron que el suceso se produjo “más tarde de las 11:00 horas”. En ese momento, el agresor “intentó entrar a España por una zona no habilitada y el guardia se lo impidió”.

Minutos más tarde, el joven volvió a tratar de acceder a suelo español utilizando la misma maniobra. De esta forma, el agente le impidió el paso nuevamente, al no estar haciendo la cola por la zona destinada al tránsito de peatones.

Patada en el antebrazo

Fue entonces cuando el individuo le propinó “una patada en el antebrazo” al funcionario, para a continuación darle otra patada, esta vez en la muñeca. Tras ello, el agresor dio media vuelta y emprendió la huida hacia Marruecos, logrando acceder a suelo del país vecino antes de que las fuerzas de seguridad españolas pudieran darle alcance.

Pese a los golpes recibidos, el guardia no causó baja, según indicaron las fuentes consultadas de la Comandancia. Aunque el agresor logró escapar, la Guardia Civil subrayó que “está identificado” y que “se han abierto diligencias”, por lo que, en caso de que el individuo intente volver a entrar “se procederá contra él”.

Declaraciones de AUGC

El Faro contactó asimismo con la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la cual condenó la conducta del agresor, sobre quien espera que “caiga todo el peso de la ley”. Esta asociación recordó que en los dos últimos años ha habido “infinidad de agresiones a agentes en la frontera”.

AUGC: “Debió cerrarse el paso para auxiliar al guardia”

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) afirmó ayer en declaraciones a El Faro que el tránsito en el puesto fronterizo de Barrio Chino debió haberse “cerrado” después de que un agente de la Benemérita recibiera dos patadas de un joven marroquí que pretendía colarse por una zona no habilitada a la circulación de peatones. “En el momento de la agresión, tuvo que haberse cerrado el paso para asegurar la zona e intentar auxiliar al agente”, señaló la fuente contactada. “Eso sería lo lógico, lo razonable”, añadió. “Desconocemos por qué no se cerró el control”.

“Nuestra crítica es que no se le ha dado (al funcionario) suficiente apoyo”, agregaron desde AUGC. La asociación subrayó que “siempre” ha demandado “medidas de autoprotección”, consistentes en que “ningún guardia esté solo, que tenga un refuerzo en el que apoyarse. Asimismo, reclamó “protección jurídica a los agentes mediante un abogado del Estado”.

AUGC reclamó además a Delegación del Gobierno que no permita el comercio atípico en Barrio Chino. “No es una aduana, es sólo un paso peatonal. El tránsito de mercancías debe ir por Beni Enzar”. Aunque admitió que, de llevarse a cabo esta medida, habría “aglomeraciones” en Beni Enzar, propuso que se “habiliten zonas en ese puesto para que esas mercancías puedan pasar directamente a Marruecos”.