• El suceso ocurrió en febrero de 2013. El juicio se suspendió ayer al no comparecer uno de los inculpados

El Ministerio Fiscal solicita ocho años de cárcel para cuatro hombres acusados de introducir ilegalmente en Melilla a ocho inmigrantes subsaharianos en dobles fondos de una furgoneta. El suceso ocurrió en 2013.

La celebración del juicio por este delito contra los ciudadanos extranjeros estaba prevista para ayer en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Málaga, cuya sede permanente está en Melilla. Sin embargo, la vista fue suspendida al no comparecer uno de los acusados, que está en busca y captura.

En febrero de 2013

El 28 de febrero de 2013, la Guardia Civil registró una furgoneta Nissan Trade que accedía a nuestra ciudad por el puesto fronterizo de Beni Enzar.

Según el atestado, al que ha tenido acceso El Faro, los agentes notaron “un fuerte olor corporal” en la zona de carga del vehículo. Así, descubrieron un falso fondo de unos 40 centímetros de profundidad en el que se ocultaban seis subsaharianos, todos ellos de pie.

Aparte, los guardias encontraron  otro habitáculo construido sobre los asientos del conductor y del copiloto, que se prolongaba hasta la propia zona de carga de la furgoneta. Dentro del mismo estaban tendidos otros dos inmigrantes. Al igual que los demás compañeros, mostraban síntomas de asfixia y precisaron de atención médica.

Detenido el conductor

El conductor, J. E. M., español y residente en Melilla, fue arrestado inmediatamente. En el interrogatorio, manifestó que, un mes antes del suceso, se había reunido en la zona de las Palmeras con otros cuatro individuos y que uno de estos le propuso pasar un vehículo desde Marruecos con 20 kilos de hachís, algo que declinó.

Sin embargo, en una nueva reunión, volvieron a verse todos y se planteó la misma oferta. En esta ocasión, sí aceptó y tanto él como otros tres implicados se dirigieron en coche a la frontera.

Mientras quien conducía ese vehículo se quedaba en el lado español, los otros tres cruzaban a pie al país vecino. Allí se reunieron con dos ciudadanos marroquíes que les entregaron una furgoneta en la que supuestamente se escondía la droga, aunque lo que realmente ocultaba era a ocho inmigrantes.

J. E. M. trasladó la furgoneta a este lado de la frontera. Así se lo requirió Y. B., otro de los implicados, quien le dijo que aparcara en la parada de la COA junto a Beni Enzar.

Código Penal

La Guardia Civil identificó a otros dos acusados, K. A. y D. D. A cada uno de los cuatro investigados se les imputa un delito tipificado en el artículo 318 bis del Código Penal, que establece penas “de cuatro a ocho años” de prisión para quienes pertenezcan a una organización dedicada a introducir ilegalmente inmigrantes en territorio español.