• Los Bomberos realizaron unas 50 salidas. La tromba de agua obligó a cerrar la gasolinera que hay frente al Gámez Morón. También hubo problemas en el centro de menores de La Purísima

La intensa lluvia sorprendió ayer a gran parte de la ciudad. En poco más de una hora cayeron 24 litros por metro cuadrado. A pesar de que Melilla no estaba en alerta, sí se esperaban precipitaciones. La basura acumulada en muchas de las alcantarillas de la ciudad provocó que decenas de arquetas reventaran, según los Bomberos y que las calles se inundaran en pocos minutos. Media ciudad parecía una piscina poco antes de las 12:00 horas. En el centro,  el Industrial, el Real o en los aledaños de la frontera, la imagen se repetía. Los desagües no daban abasto y muchas de las calles de la ciudad parecían ríos.

Para los Bomberos fue una jornada ajetreada. Más de cuarenta salidas alertados por vecinos que veían cómo saltaban las tapaderas de las arquetas por la fuerza del agua y se inundaban sus garajes. La caída de cascotes fue otro de los principales problemas a los que tuvieron que enfrentarse.

En urbanizaciones como la de Minas del Rif, los daños en los inmuebles fueron reseñables, según informaron ayer a este periódico desde el Servicio de Extinción de Incendios. Las goteras en las viviendas obligaron a los residentes a requerir la ayuda de los efectivos de Bomberos para achicar agua.

Gasolinera cerrada

Una de las actuaciones más reseñables se produjo en la gasolinera que hay frente al centro Gámez Morón. El falso techo cayó y, para evitar problemas con el cableado, se decidió cerrar las instalaciones hasta que hoy la compañía aseguradora se haga cargo de la situación.

En la Plaza de España la Policía Local controlaba el tráfico ante la gran acumulación de agua, mientras que desde el 112 se pedía precaución a los ciudadanos y se les aconsejaba no utilizar los vehículos para acceder al centro.

En el centro de menores de La Purísima la lluvia también provocó algunos problemas. Debido a la gran cantidad de agua que cayó, lo pozos no daban abasto y hubo que achicar aguas, aunque todo pudo ser subsanado por los propios trabajadores de las instalaciones y no se produjo ningún incidente reseñable, según indicó el consejero de Bienestar Social, Daniel Ventura, a este periódico. En el comedor San Francisco de Asis también cayó un techo y fue necesaria la intervención de los Bobmeros.

Aunque el pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología también auguraba lluvias para la tarde, el resto de la jornada transcurrió con tranquilidad.  Para hoy también se prevén lluvias, con una probabilidad de entre el 100% y el 70% de chubascos según la hora del día. Hasta el miércoles el tiempo permanecerá inestable en nuestra ciudad

La lluvia también complica el tránsito en los pasos fronterizos

La intensa lluvia que cayó ayer en Melilla se notó en la circulación en los pasos fronterizos. Ninguno de los puestos tuvo que ser cerrado, pero sí que se complicó el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a lo largo de la mañana. En Farhana, el agua, unida a las obras que se están realizando, complicaron el tránsito durante algunas horas, hasta que las arquetas pudieron tragar toda la lluvia que había caído. En Beni Enzar también se dejaron notar las intensas precipitaciones, especialmente en el lado marroquí, lo que también complicó el tráfico durante la mañana. Barrio Chino también se vio afectada por el agua caída a lo largo del día. La situación se normalizó a lo largo de la tarde.