• El jurado popular emitió el veredicto sobre las 1:00 horas de esta madrugada tras comenzar la deliberación poco antes de las 15:00 de ayer. La defensa solicita que se le aplique una pena de tres años y seis meses

El crimen de la carretera de La Purísima ha sido resuelto tres años después de que fuera cometido. El acusado, Juan Manuel Coronil, ha sido declarado culpable por un jurado popular del homicidio de la joven marroquí Zinab Manae, ocurrido el 28 de octubre de 2013 en un garaje propiedad de la familia del inculpado.

El tribunal popular considera probado que Coronil golpeó a su víctima varias veces en la cabeza y que uno de esos impactos fue el que le causó la “muerte instantánea”, según las conclusiones del veredicto. Asimismo, subraya que todas las heridas sufridas por Zinab Manae fueron recibidas en vida, descartando así las tesis de la defensa, que afirmaba que varias lesiones se produjeron durante el traslado del cadáver por parte de Coronil.

Traslado del cadáver

El condenado, tras percatarse de que la joven estaba muerta, introdujo el cuerpo en una bolsa de deportes de grandes dimensiones y lo llevó en un vehículo de la marca Mercedes hasta un paraje junto a la carretera de La Purísima, donde lo ocultó bajo unos matorrales.

Pocos días después, Coronil regresó a ese lugar para cubrir la bolsa con un cartón perteneciente al envoltorio de un juguete de su sobrina, que finalmente fue la clave para que la Guardia Civil localizara a quien ha sido declarado autor del crimen.

El Ministerio Fiscal mantiene su petición al magistrado Mariano Santos, quien ha dirigido este juicio, de una pena de prisión de 13 años para Juan Manuel Coronil por el homicidio del que ha sido declarado culpable.

La acusación particular también ha solicitado la misma pena. Por su parte, la defensa de Coronil, que ha manifestado su disconformidad con el veredicto, pide al magistrado que, cuando dicte la sentencia, aplique una pena de tres años y seis meses, al considerar que la conducta de su cliente es un delito de lesiones con resultado de muerte.

El juicio comenzó el pasado lunes y se ha desarrollado durante cuatro días en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Málaga, cuya sede permanente se encuentra en Melilla.

Durante las tres primeras jornadas, tuvo lugar la práctica de la prueba, con las declaraciones de testigos y peritos. Ayer, el magistrado dio al jurado las instrucciones a seguir para alcanzar el veredicto.

Los miembros del tribunal popular comenzaron a deliberar sobre las 15:00 horas de ayer y finalmente el portavoz del jurado leyó el veredicto sobre las 1:00 horas de esta madrugada.

El jurado considera que Coronil “no estaba en estado de shock agudo” cuando optó por trasladar el cadáver de Manae hasta la carretera de La Purísima. Y destaca como prueba de ello que el condenado siguió haciendo vida normal tras el crimen, recalcando que pocos días después apareció en un programa de TV en el que se advertían en su rostro los arañazos que le causó la víctima en el forcejeo.

Las instrucciones al jurado para alcanzar un veredicto

Ayer, sobre las 14:00 horas, el magistrado Mariano Santos entregó al jurado las instrucciones a seguir para alcanzar un veredicto. En esas directrices debían analizar cuáles de los hechos expuestos durante la práctica de la prueba estaban probados y cuáles no.

El magistrado subrayó que la votación debían hacerla “a viva voz” y respondiendo “sí” o “no”, dejándoles claro que no podrían abstenerse.

Así, en primer lugar debían analizar los hechos presentados por la parte acusadora, compuesta por el Ministerio Fiscal y la acusación particular. Ambas afirmaban que la conducta de Juan Manuel Coronil era constitutiva de un delito de homicidio, al estimar probado que el acusado era consciente de que golpeando varias veces en la cabeza a Zinab Manae podía provocarle la muerte.

La defensa, en cambio, considera que el óbito se debió a una caída fortuita cuando ambos forcejeaban, y que su cliente después ocultó el cadáver al encontrarse bajo un “trastorno por estrés agudo” que limitaba su “capacidad volitiva”. Finalmente, el jurado asumió las tesis de la acusación.