• Un total de seis moteros de la península visitaron ayer la ciudad, tras recorrer parte de Marruecos

El Club Vespa Melilla dio ayer la bienvenida en la frontera de Beni Enzar a seis moteros aficionados a esta scooter de mediano tamaño fabricada por primera vez en 1946 en Italia.

Los moteros, naturales de Málaga y Extremadura, venían de hacer lo que ellos llamaban “dar la vuelta al Mar de Alborán”. “Iniciamos nuestro viaje en Málaga. Nos dirigimos a Algeciras. De allí salimos en barco camino a Tánger. Después pasamos por Tetuán y Alhucemas para llegar finalmente a Melilla”, dijo Sergio Durán, de Málaga.

Su viaje empezó el pasado viernes y circulando como máximo a 90 kilómetros por hora les ha dado tiempo de visitar diversos lugares. Según Durán, repostaban después de cada 120 kilómetros por “precaución”, ya que los modelos de las vespas que participaron en el viaje eran muy diversos. “Hemos tenido vehículos de los años 70, 80 y 90”, dijo.

Aseguró que ha sido “una gran experiencia”, pero en la que ha sufrido cierto desgaste psicológico. “Antes que estar agotado físicamente por estar continuamente en la misma postura, te cansas psicológicamente. En Marruecos impera la ley del más fuerte. Hay que tener mucho cuidado con los conductores de coches y camiones”, apuntó.

Hermanamiento  

La pasión por las dos ruedas de Sergio Durán le ha llevado a estrechar lazos con el presidente del Club Vespa Melilla, Carlos Castillo. “Cuando Sergio me dijo que estaba planeando un viaje por el país vecino le dije, de acuerdo, tú ocupate de Marruecos, yo me encargo de Melilla”, apuntó Castillo. Los moteros invitados acabaron la jornada, junto a varios miembros del club Vespa Melilla, con una cena en el Mesón España. Esta mañana a las 7:00 horas saldrá su barco para regresar de nuevo a la península.