Según el biólogo,“Melilla tiene una población extraordinariamente densa y saludable”.

Más de medio centenar de personas se dieron cita en la tarde de ayer en el Aula 10 de la sede de la UNED en Melilla para asistir a la conferencia ‘Amenazas, gestión y conservación de la lapa patella ferruginea, joya de la biodiversidad de Melilla’, de José Carlos García-Gómez, biólogo marino y profesor de la Universidad de Sevilla.

La ponencia, de fuerte carga científica, planteó cuestiones relativas a cómo proteger a esta especie en peligro de extinción, muy común en las costas melillenses. García-Gómez habló de la paradoja de que esta lapa tenga tendencia a abrigarse en los diques del puerto, cuando, evidentemente, no son su hábitat natural. “Hay que tratar con un especial cuidado la gestión de la especie en hábitats artificiales. En este sentido, además, hay lagunas jurídicas y de conocimiento, de tal manera que están surgiendo muchos problemas a los que, desde la argumentación científica, debemos dar solución”, afirmó el responsable del Laboratorio de Biología Marina de la Universidad de Sevilla.

Si bien el trato especial que requiere la patella ferruginea está paralizando las obras de ampliación del Puerto, García-Gómez aseguró que el caso de Melilla no le “preocupa”, ya que la ciudad autónoma “tiene una población (de patella) tan extraordinariamente densa y saludable que no plantea en absoluto un problema a corto plazo”.

“A mí lo que me preocupa es que una especie endémica del Mediterráneo Occidental se esté quedando restringida al Mar de Alborán”, sentenció el biólogo.