en-lucena-un-pequen%cc%83o-museo-judio-en-la-peluqueria-de-francisco-carrasco
Mordejay Guahnich, presidente de esta asociación dedicada a la difusión de la cultura judía-sefardí, pronunció una conferencia en la ciudad cordobesa sobre los hebreos de Melilla.

Mem Guímel y su equipo directivo están recogiendo el fruto de estos años de trabajo. Así, han participado una vez más en la Jornada Europea de la Cultura Judía, en esta ocasión con una conferencia en la ciudad cordobesa de Lucena.

Mordejay Guahnich, presidente de Mem Guímel, ha dado una conferencia sobre los judíos melillenses y su participación en la expansión y desarrollo de esta ciudad desde el año 1864 hasta la actualidad.

Este año, las jornadas de la Cultura Judía europea estaban dedicadas a las lenguas, por ello el título de la conferencia ha sido ‘Los Judíos de Melilla, el Ladino y la Haketía’. De esta forma, se han dado a conocer las vicisitudes y circunstancias históricas sobre los judíos melillenses, como la lengua del Ladino y el dialecto de la Haketía.

Fueron fundamentales las gestiones realizadas en Lucena por Francisco Carrasco, amante de la cultura judía. En su negocio en esta ciudad cordobesa tiene un pequeño museo sobre el judaísmo y un punto de venta de vino kasher,  entre otros artículos. Esta peluquería es un punto de referencia sobre el judaísmo en la Red de Judería, ya que Lucena forma parte de esta reputada e importante institución en nuestro país.

A pesar de que la conferencia tuvo lugar el lunes 5 de septiembre, el concejal delegado de Turismo, Cultura y Patrimonio Histórico,  Manuel Lara, quiso que Mordejay Guahnich estuviera presente en la apertura de los diferentes eventos que se realizaban en estas Jornadas.

El domingo, acompañado del alcalde Juan Pérez, se inauguraban las jornadas, con una ruta por la Lucena Judía. Comenzó en el castillo, con su pequeño museo histórico y la maqueta de Eliosana (como se llamaba esta ciudad en la época judía), explicando cual era la muralla que limitaba la judería, hoy marcadas sus calles con carteles en español y hebreo.

Lo siguiente a visitar era la importante necrópolis encontrada en la ciudad, a la que en el mundo judío se le ha dado el sobrenombre de ‘la perla de Sefarad’. Tras ser descubierta la necrópolis, se ha llevado cabo una gran labor arqueológica, incluso se ha sacado ADN de los restos y luego éstos han sido reenterrados a manos según la tradición y costumbre judía. Hoy es quizás el punto de atracción más importante de turismo a la ciudad. De mano de la institución encargada de la explotación turística, ‘Tu Historia’, comentaba que casi a diario hay turistas en la ciudad para visitar esta necropolis.

Visitar esta necrópolis, en palabras de Mordejay Guahnich significa “riqueza patrimonial para un investigador y de gran emotividad  por conocer los vestigios de sus antepasados como judío”.

Los eventos continuaban y el lunes se inauguraba una exposición sobre los vestigios judíos encontrados en Lorca, su Judería y su importante Sinagoga. En la misma sala donde estaba la exposición, Mordejay Guahnich pronunció la conferencia. Entre el público había personas que se desplazaron desde otras ciudades para escucharle, como Torremolinos, Marbella, Sevilla, Granada entre otros.

La conferencia la abrió Antonio Lara hablando de la personalidad y curriculum de Mordejay Guahnich, la importancia de Mem Guímel y su trabajo desde Melilla. Francisco Carrasco continuaba contando los pormenores de sus gestiones para que esa noche estuviera el orador y viniera de la ciudad donde hizo la mili hace más de tres décadas.

El numeroso público que asistió pudo conocer como se asentaron los primeros hebreos  en la ciudad de Melilla allá por el año 1864. Igualmente los nombres de los que tras cinco siglos después de la expulsión de Sefarad pudieron adquirir la nacionalidad española.

También se habló de la expansión de la ciudad, la participación judía en el comercio y al modernismo. Pasando por las diferentes lenguas que han utilizado los judíos en Sefarad y las que hoy se hablan en Melilla, como es el hebreo para la liturgia y el uso de la Haketía en la vida diaria, aunque es una pena que no se hable este dialecto por la sociedad judía, sí se usan algunos de sus vocablos

Guahnich, en sus palabras, dejaba constancia  de la  convivencia que existe entre las distintas culturas. Melilla es ejemplo de una ciudadanía que ha sabido respetarse sin imposiciones.

Tras la conferencia y el turno de preguntas, se invitó a los presentes a visitar Melilla y comprobar de primera mano los valores y belleza arquitectónica de esta ciudad española.

Por último, aseguró que “Mem Guímel seguirá aportando a Melilla,  trabajando por la difusión y divulgación de la Cultura Judía-Sefardí, y contribuyendo a la realidad de esta convivencia a través de la cultura”.

Se ha tendido un puente invisible entre Mem Guímel y Lucena, para colabora en la cultura Judía-Sefardí. Ya se ha sacado un compromiso de realizar un encendido público para Januká que tras 1.000 años volverá a brillar las luminarias.

Este es el primer acto tras las actividades que se van llevar a cabo, volviendo el judaísmo a Elosana.

¡Kaminos de Leche i Miel!