En contra de lo que sucede en las tiendas tradicionales, las ventas se disparan en establecimientos adheridos a compañías de renombre.

Ayer, este mismo periódico publicaba que las tiendas especializadas en el tipo de prendas a estrenar durante el Aid El Kebir (chilabas y kandoras, fundamentalmente) se quejaban de la caída de las ventas en este 2016.

Hay quién se preguntaba por qué. Mientras algunos hablaban de pérdida de fervor por las tradiciones, otros aludían simplemente a una cuestión de economía, pues no todas las familias pueden afrontar de la misma manera el gasto de continuar con esta costumbre. Recordemos que, según manda la tradición musulmana, los creyentes han de estrenar una prenda de ropa en la festividad del Aid El Kebir.

Dónde se están adquiriendo esos ropajes es, por tanto, la pregunta en cuestión. Y la respuesta sorprenderá a más de uno. Zara. No es que la cadena de tiendas de Inditex se haya especializado recientemente en el diseño de trajes o vestidos para la celebración de la Pascua Grande, pero lo cierto es que, al menos en Melilla, la comunidad musulmana ha abarrotado en estos últimos días la sede que la conocida cadena tiene en la Avenida Juan Carlos I. Tanto es así que la dirección de la firma se ha visto obligada a ampliar su horario habitual y abrirá sus puertas a lo largo de este domingo.

No sólo en Zara se ha registrado un incremento de la afluencia de gente y, por extensión, de las ventas. En Inside, otro establecimiento del centro dependiente de una gran factoría de la industria textil, una dependienta confirmó ayer a El Faro que “la cantidad de personas que entran y salen de la tienda desde el viernes no es normal”.

Ni normal, ni previsible

El desorbitado tráfico de gente de estos días, así pues, parece haber pillado por sorpresa a los encargados de estos establecimientos. No en vano, sus trabajadores se ven superados en ocasiones y no dan abasto con las montañas de ropa sin doblar que se amontonan sobre las mesas, ni en ocasiones con la atención al cliente, pues en momentos de mucha aglomeración, se cuelan los amigos de lo ajeno. “Hay que estar con siete ojos para evitar que se lleven alguna cosa”, nos cuenta la dependienta de una de las tiendas del centro.

Conviene matizar que no todas las compras guardan una relación directa con la festividad del Aid El Kebir. De este modo, entre los miles de personas que se han agolpado este fin de semana en Zara y similares, hay multitud de marroquíes no residentes en Melilla que, simplemente, han aprovechado los días libres que les otorga la celebración para cruzar la frontera y realizar sus compras en suelo español.

Dos señoras de religión musulmana cargadas con bolsas de Inside, por último, explicaban a El Faro que han optado por la moda prêt-a-porter únicamente en el caso de las prendas a estrenar en la calle durante el período de celebración de la semana próxima, si bien recordaban que en el día del sacrificio del cordero (mañana lunes), sí lucirán por primera vez vestidos de gala puramente tradicionales.