Ventura apunta que son conscientes de la vulnerabilidad de los niños a ciertos mensajes y están vigilantes para evitar situaciones peligrosas. El aprendizaje de español es clave para que estos jóvenes se integren en la ciudad

La Consejería de Bienestar Social es consciente de la vulnerabilidad de los niños ante determinados peligros y vigila atentamente que no se produzcan procesos de radicalización entre los menores de los centros de acogida. Así lo aseguró ayer en declaraciones a El Faro el consejero del área, Daniel Ventura, que señaló que mantienen una estrecha colaboración tanto con la Fiscalía como con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para evitar que los pequeños se vean involucrados en situaciones peligrosas.

La Fiscalía General del Estado alertaba este martes en su Memoria Anual de que se había detectado un aumento de los procesos de radicalización en centros de menores de Melilla y Ceuta, además de en cárceles y entre los miembros de las Fuerzas Armadas. El consejero de Bienestar Social, área de la que dependen las instalaciones de acogida de niños en nuestra ciudad, reconocía ayer que son conscientes de esta realidad y aseguraba que trabajan para evitar que se den casos preocupantes.

Aprender castellano

“Estamos muy pendientes en los centros”, apuntó Ventura, que señaló que tanto los cuidadores como los educadores sociales están atentos a los comportamientos de los menores y dijo, asimismo, que se vigila con cuidado el sistema de trabajo. El consejero apuntó, además, que uno de los aspectos al que le dan más importancia es al fomento del aprendizaje el español. Existen dos motivos. Por un lado, si los menores hablan en castellano los trabajadores de los centros pueden saber cuáles son sus temas de conversación. Por otro, el hecho de que los niños manejen el idioma habitual en la ciudad contribuye positivamente a su integración y reduce la posibilidad de que puedan entrar en procesos de radicalización.

Ventura reconoció, eso sí, que se trata de un trabajo complicado, ya que las redes de captación funcionan en la clandestinidad. Asimismo, indicó que es difícil controlar lo que hacen los niños cuando están fuera del centro, pero insistió en que son conscientes de la vulnerabilidad de los menores, no sólo en este aspecto sino también en otros, y trabajan para evitar que se produzcan situaciones peligrosas.

El consejero señaló que en cuanto detectan algo anómalo lo ponen en conocimiento de la Fiscalía de Menores y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para sean éstos los que determinen qué está sucediendo.

El máximo responsable del área de Bienestar Social apuntó que para evitar estos peligros es importante que los menores reciban una formación en valores que va mucho más allá de los aspectos académicos. Indicó que hace falta que estos niños aprendan todo tipo de habilidades sociales para que sean menos vulnerables a determinados mensajes. En este sentido, dijo que el elevado número de jóvenes que hay en nuestra ciudad hace que esta labor sea más complicada de lo que debería. Por ello, como ya ha señalado en otras ocasiones, indicó que es necesario fijar un tope de menores que puedan estar en nuestra ciudad para que éstos sean atendidos en las mejores condiciones posibles.

Melilla reunirá expertos para analizar el asunto de los menores desde una perspectiva práctica

El consejero de Bienestar Social, Daniel Ventura, anunció ayer en declaraciones a El Faro que en noviembre Melilla acogerá unas jornadas sobre la situación de los menores extranjeros no acompañados. Apuntó que el objetivo de este encuentro es buscar soluciones a los problemas que se puedan producir con estos niños con intercambio de opiniones entre las partes implicadas. Ventura indicó que, entre otros, habrá representantes del Colegio de Abogados de Melilla o de la Fiscalía de Menores, así como de otras entidades que trabajan con estos menores. Dijo que la intención es que el asunto se aborde desde un punto de vista eminentemente práctico, analizando cuál es la situación de estos niños y qué pueden hacer los diferentes organismos implicados para mejorarla. Hay que señalar que desde la Consejería se sigue apostando por el trabajo con las familias marroquíes y por un traslado de menores, bien repatriándolos a Marruecos, siempre que se cumplan unas garantías, o bien enviándolos a otros centros en la península.