Quevedo aseguró a El Faro de Melilla que se están ultimando los preparativos.

El vicepresidente Primero de la Ciudad Autónoma y Consejero de Medio Ambiente, Manuel Ángel Quevedo, aseguró a El Faro de Melilla que la apertura al público de la playa de Horcas Coloradas tendrá lugar el próximo viernes 7 de agosto, es decir, en menos de una semana. Sobre una posible marcha atrás, el representante del Ejecutivo local apuntó que “no hay margen de error” y que sólo una situación especialmente inesperada podría hacer que esta cala no estuviera disponible para el baño la semana que viene. Quevedo explicó a este periódico que se están ultimando los preparativos para hacer de esta playa un entorno operativo para el disfrute de los melillenses. Así pues, en esta última semana se ha repoblado la zona con arena y se han llevado a cabo labores de limpieza, puesto que al ser una playa no abierta al público, las condiciones no estaban pensadas para que nadie frecuentara la zona. Sobre la cuestión de la arena, el vicepresidente de la Ciudad aseguró que es una medida que se deberá llevar a cabo todos los años, puesto que la playa está en una zona propensa a que la marea deje sin arena la zona. Por otra parte, Quevedo explicó que a lo largo de esta semana también se pondrán a punto las infraestructuras de esta cala, empezando por las sombrillas, que se colocarán estos días, hasta los lavapiés o las duchas. Entrada de gente Sobre la gente que entra a bañarse en la playa estando todavía prohibido hacerlo, el vicepresidente aseguró que han colocado una valla para evitar esta situación, algo que, sin embargo, no hace que algunas personas sigan consiguiendo entrar en la cala. Asimismo, explicó que la parte de la playa en la que hay peligro por desprendimiento de rocas permanecerá cerrada al público, quedando sólo abierta la zona más cercana a la llegada a la cala.

Guelaya espera que las Horcas esté en buenas condiciones

La asociación en favor del medio ambiente Guelaya-Ecologista en Acción espera que la apertura de Horcas Coloradas al público se lleve a cabo porque la cala esté realmente en buenas condiciones y que no pase como en otros veranos, en la que se ponía a disposición de los melillenses y luego se terminaba por cerrar porque las condiciones no eran las esperadas. El presidente de Guelaya, Manuel Tapia, recordó a El Faro de Melilla que “el año pasado se abrió, pero se hizo de mala manera y tuvo que volver a cerrarse”, algo que consideró como “una pena”, ya que considera que “lo que le gusta a la gente son playas como ésa, en la que te puedes bañar en mar abierto”, ya que apunta que “la calidad del agua no es la misma que en la bahía”. Por otra parte, Tapia califica los acantilados de la zona como “uno de los más llamativos y bellos de la costa del Mediterráneo”, por lo que lamentaría que se llevasen a cabo obras que pudieran deteriorarlo. Uno de los proyectos a los que señaló y apuntó fue la carretera para unir Aguadú con Horcas Coloradas, una infraestructura que espera que no se realice. Asimismo, sobre la limpieza de la playa, apuntó que es 50% falta de civismo y 50% culpa de la Administración y, pese a que la cala se encuentra ahora en un buen estado de limpieza, ya que se han acometido recientemente estas labores, el presidente de la asociación ecologista espera que se mantenga un buen nivel y que la cala no se ensucie y se llene de desperdicios cuando se abra.