Donde dije digo, digo Diego. La Comisión Islámica de Melilla (CIM) tiene un problema con su portavocía.

Desde que salió reelegido Driss Mohamed como presidente de la asociación que aglutina a la mayoría de musulmanes de la ciudad, la figura del que hasta entonces había sido su portavoz, Samir Mohamed Tieb, por decirlo de una manera suave, se esfumó de la palestra pública.
Fuentes cercanas al seno de la organización comentaron a este periódico que reconocían el trabajo de Mohamed Tieb, pero que en la nueva etapa iban a prescindir de sus declaraciones.
El cargo de portavoz lo viene ejerciendo Yasin Puertas, a quien también hemos visto esta semana dando una rueda de prensa en nombre del principal partido de la oposición, Coalición por Melilla (CpM).
Fue a través de Puertas con quien este periódico consiguió entrevistar el pasado 9 de junio al presidente de la CIM, Driss Mohamed, y también fue con él con quien El Faro consultó la posición de la Comisión Islámica de Melilla respecto a la intención del Ministerio del Interior de colaborar con asociaciones musulmanas moderadas para frenar brotes yihadistas en todo el país.
Sin embargo, ayer resucitó Mohamed Tieb para desdecir a Puertas y de paso, cargar las tintas contra la información de El Faro.
Este periódico se puso también ayer en contacto con el presidente de la CIM para saber qué había ocurrido exactamente y en el tono conciliador que le caracteriza, Driss Mohamed, explicó que había habido un problema de descoordinación.
Las opiniones divergentes de la portavocía de dos cabezas se debatirán, según explicó, la próxima semana. Además, añadió que había intentado hablar con Mohamed Tieb y no había podido.
Habrá que ser pacientes y esperar a la semana que viene para saber cuál de las dos versiones es la que defiende la CIM: Si por una parte, colaborar con el Ministerio del Interior en la labor de mantener la mesura y el sosiego que existe hoy en las mezquitas o si por el contrario, reniega de tender la mano porque considera que eso sería actuar como “topos”.
La CIM ha pedido tiempo para arreglar esta situación interna y nosotros se lo damos.
Este año hemos visto cómo la asociación ha dado un paso importante, ofreciendo en español el discurso final del rezo de Cabrerizas por el fin del Ramadán.
Desde El Faro entendemos que en cuestiones de lucha antiterrorista no cabe la tibieza. En cualquier caso, la decisión que tome la Comisión Islámica de Melilla será trasladada a nuestros lectores.
Como siempre, la opción más recurrente y fácil para cambiar el rumbo de unas declaraciones o desdecirlas ha sido matar al mensajero. Ese tipo de chanchullo de cafetín es intolerable. Esperaremos a la próxima semana.