altaltaltaltLa Guardia Civil de Melilla festejó, con dos días de antelación, Nuestra Señora del Pilar con el convencimiento de que la única salida a los problemas específicos que afectan a la ciudad autónoma “es hacia adelante”.

Guardia Civil se vistió ayer con sus mejores galas para festejar, con dos días de antelación, la patrona de la Benemérita, Nuestra Señora del Pilar. Autoridades políticas y militares de la ciudad autónoma acudieron al acto institucional que se celebró a las 12:00 horas, y en el que destacó la imposición de condecoraciones, así como un sentido homenaje a los compañeros fallecidos.
Una vez tomaron asiento las autoridades de ambas administraciones, así como las castrenses, se inició el reparto de medallas. Entre ellas, destacó un particular reconocimiento a los veteranos “que nos han marcado el camino a seguir para mantener el espíritu de la lealtad, el honor y el sacrificio que caracteriza a este Cuerpo”. Así, se hizo entrega de una placa conmemorativa a Antonio Escarabajal Muñoz.
Por otro lado, también se reconoció “el espíritu de sacrificio en el servicio y cumplimiento del deber” a Antonio Hevilla González, agente en activo. De igual forma, se premió a aquellas personas “que desde su responsabilidad han mostrado una colaboración generosa y desinteresada” con la Benemérita, como es el caso de la jefa del Centro de Control de la Autoridad Portuaria de Melilla, Emma Ramos Martín, o la coordinadora del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), María Dolores Morales Patricio.
También se reconoció “el cariño, dedicación y esmero” en el trabajo realizado a diario, durante muchos años, a Matilde Ponce y María del Carmen Cerrato. Asimismo, se entregaron menciones honoríficas a los vigilantes privados “que se han hecho acreedores de las mismas”, Mohamed Ahmed Mohamed, Francisco Andujar, Francisco Payán, José Manuel Yuste, Juan Condes Montes, Sufian Ben-Yelen, Noura Mousaddik, Saio Abjid, José Enrique Revilla Triano, Hassan Hamed Mohamed, Noelia Mateo López, Juan Manuel Cerrato Peral, Mohamed Ali Mohamed y Guardiani Mohamed Berkan.

Palabras del teniente coronel

Finalizada la entrega de medallas y condecoraciones, tomó la palabra el teniente coronel de la Guardia Civil en Melilla, Ambrosio Martín Villaseñor. En declaraciones dirigidas a los asistentes, destacó que a lo largo del presente año la Benemérita ha realizado “un esfuerzo satisfactorio” en el desempeño de sus obligaciones. Todo ello “echándole más ganas” pese a los “recortes y sacrificios” que ha sufrido el Cuerpo a causa de los ajustes de la crisis económica.
“Llegamos a la ciudad en 1883. En aquel entonces, la Guardia Civil trabajó en Nador, Chafarinas, Beni-Enzar…Hemos desempeñado nuestra labor en tiempos de guerra y paz. Ese debe ser nuestro norte, somos hombre y mujeres buenos que pueden alcanzar cualquier meta. La única salida ante tantas dificultades debe ser hacia adelante”, aseveró.
A lo largo de su intervención, no faltó una mención hacia la presión migratoria que sufre actualmente la ciudad autónoma. “Es una asignatura en la que suspende el primer mundo”, lamentó, “la obra de las mafias que tienen intereses inconfesables por traficar con seres humanos y la noticia fácil a la hora de referirse a Melilla”. En este sentido, recalcó que los agentes de la Benemérita son “la primera línea” para frenar la inmigración irregular.
Para finalizar, agradeció el apoyo a Delegación, Ciudad Autónoma, Policía Nacional y Local, medios de comunicación, asociaciones e incluso “al helicóptero que oímos tanto por las noches”, en referencia al aparato que se dedica a sobrevolar el perímetro fronterizo como medida preventiva ante posibles saltos en la valla.

Palabras de El Barkani

Por su parte, el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, centró buena parte de su intervención en los asuntos que más trabajo dan a los agentes de Benemérita: El control de la inmigración irregular y de los pasos fronterizos.
“La de Melilla es una casuística muy similar a la de una isla que se encuentra sometida a una fuerte presión migratoria”, destacó. “Hay que seguir el ejemplo del cabo Javier González Ferrón, que con su esfuerzo salvó a una mujer y a su hijo de morir ahogados cuando se acercaban a Melilla en patera. No siempre se puede llegar a tiempo, por desgracia”, señaló en referencia al reciente fallecimiento de un bebé subsahariano en un intento de entrada a Melilla a través de la zona del faro del casco antiguo.
“La presión no disminuye. La Guardia Civil es en muchas ocasiones la tabla de salvación de los inmigrantes que caen en las garras despiadadas que trafican con seres humanos”, subrayó El Barkani.
El delegado también destacó los esfuerzos que realizan los agentes para detectar a los inmigrantes que intentar acceder a la ciudad autónoma ocultos en vehículos que cruzan los puestos fronterizos que separan Melilla de Marruecos. “Desde que ocupo este puesto, soy más consciente que nunca del peligro y la dificultad que soportan los efectivos de la Benemérita que operan en la frontera”, añadió.
En este sentido, llamó a los agentes a “asumir la lucha” y recalcó que Melilla no es sólo el límite terrestre al sur de España, sino también el de la Unión Europea (UE), a la que instó a tomar cartas en el asunto para mejorar la fluidez de los pasos fronterizos y hacer descender la inmigración irregular.
“Nuestra vecindad con Marruecos nos otorga un gran potencial de desarrollo, aunque también presenta unos problemas muy marcados”, subrayó El Barkani.
Además, señaló que el Gobierno de España abre las puertas a la inmigración, siempre que sea de una manera legal. “Lo contrario es alentar a las mafias”, añadió. Por último, indicó a los agentes que el suyo “no es un trabajo solitario”, pues cuentan con todo el apoyo de las instituciones. Por su parte, destacó que se sentía “apoyado y respaldado” por el Cuerpo.
Para cerrar el acto, se llevó a cabo un emotivo homenaje a los guardias civiles de todos los tiempos fallecidos. Para ello, se depositó una corona de laurel en señal de reconocimiento y recuerdo a su labor. Tras entonar el himno de la Benemérita y con tres hurras, a España, al rey y a la Guardia Civil, se dio el acto por concluido.

Medio Ambiente, drogas y lucha contra el terrorismo.

A lo largo de su intervención ante los asistentes, el delegado del Gobierno también destacó otros aspectos de la labor diaria que lleva a cabo la Benemérita en Melilla. En este sentido, resaltó el trabajo del Seprona en la conservación del medio ambiente, especialmente a la hora de evitar el comercio ilegal de especies de animales que se encuentran en peligro de extinción.
Aunque no ofreció cifras exactas, también destacó el trabajo que se lleva a cabo contra el tráfico de drogas, cuyo flujo es muy elevado a causa del intento de las mafias por sacarla del país vecino rumbo a la península.
Por último, subrayó aspectos como la lucha contra el terrorismo y otros delitos “en los que la Guardia Civil es la avanzadilla para combatirlos”, como los que se llevan a cabo en Internet.